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sábado, septiembre 30, 2006

¿Conducta del Dr. Charreau (Presidente del CONICET)?

¿Conducta del Dr. CHARREAU (Presidente del CONICET)? Quienes en el CONICET han incurrido en excesos vinculados con Asesorías y Consultorías no deberían mortificarse demasiado, pues --valga como consuelo-- en la misma comprometida situación se encontraría también el propio actual Presidente del CONICET, Dr. Eduardo Hernán Charreau, quien como Investigador Superior --con lugar de trabajo en el IBYME-- habría desempeñado al unísono tareas de consultoría en los Laboratorios BETA S.A. y en la Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria (CONEAU), donde habría cobrado honorarios excesivamente por encima de una Dedicación Simple, para un trabajo de "...diseño de Guías de Curso de Maestrías y Doctorados". Es entonces el actual Presidente del CONICET Dr. Charreau quien debería ahora dar el ejemplo y ser el primero en reintegrar al CONICET todo aquello que en el haya cobrado en exceso del salario correspondiente a una Dedicación Simple, bajo apercibimiento que de no hacerlo así el CONICET debería iniciarle un sumario administrativo y un juicio ordinario ante el fuero criminal. Pero tampoco el Dr. Charreau debería apenarse pues en la misma anómala condición suya se encontrarían también multitud de Senadores y Diputados que simultáneamente a sus labores parlamentarias de tiempo completo, por las cuales cobran la totalidad de su dieta, perciben también en empresas privadas honorarios e ingresos que exceden con holgura y hasta con obscenidad el equivalente a una Dedicación Simple, sin que hasta el momento ningún Fiscal de la Nación haya iniciado las acciones correspondientes. Fuente: Asociación Ilícita (CONEAU, CONICET, SECYT) (Pol-Cien, IX-2002)

viernes, septiembre 29, 2006

Resistencia Radical a la Dictadura en Argentina (1966-68)

Resistencia Radical a la Dictadura en Argentina (1966-68) Efectuóse el sepelio de la señora Silvia E. M. de Illia (La Nación, jueves 8 de septiembre de 1966) Crecida concurrencia asistió al acto del sepelio de la señora Silvia Martorell de Illia, realizado ayer en la Recoleta. Cuando en las primeras horas de la tarde, después de una ceremonia religiosa en la iglesia del Pilar y dos discursos ante la tumba de Alvear, en la entrada de la necrópolis, el ataúd cubierto de orquídeas fue depositado en la bóveda de la señora Marcelina Alem de Irigoyen, la gente colmaba la zona del cementerio. En repetidas ocasiones saludó el paso del cortejo con pañuelos en alto y, concluídas las ceremonias fúnebres, cuando el doctor Arturo Illia se retiró del lugar, fue ovacionado al grito de “presidente! ¡presidente!”. Toda la plana mayor del gobierno del doctor Illia, desde ministros a funcionarios, y desde jefes partidarios hasta numerosos simpatizantes, estuvieron presentes en las ceremonias. Poco después de retirarse el ex presidente, a la salida de la Recoleta, parte de la gente inició una manifestación que circuló hasta las inmediaciones de Callao y Santa Fé, donde fue dispersada por las fuerzas policiales de un carro de asalto. Los manifestantes en los primeros momentos calculados en unas trescientas personas, agitaban pañuelos y gritaban estribillos como Illia presidente!, Gobierno civil! Y Militares al cuartel!”. Entre los manifestantes se vió al yerno del ex presidente Gustavo Soler, y a muchos dirigentes de las organizaciones juveniles de la disuelta UCRP. El cortejo fúnebre Una docena de carrozas repletas de ofrendas florales y un coche fúnebre conduciendo el ataúd inició a las 10.40, desde el domicilio del doctor Nicolás Romano, donde fueron velados los restos de la señora de Illia, en Uriburu 1020, la marcha hacia la Recoleta. Inmediatamente detrás del coche fúnebre se ubicaron el doctor Illia, sus hijos y otros familiares, ex ministros y dirigentes de la UCRP; todos iniciaron la marcha a pie hacia el cementerio, seguidos por un público que colmaba aproximadamente la extensión de dos cuadras. Un patrullero policial y algunos motociclistas encabezaban el cortejo abriéndole camino entre el numeroso público. Desde las 5 de la mañana la afluencia de gente al lugar del velatorio se había renovado, repitiéndose largas filas para tener acceso al lugar. A las 9 había ya un denso gentío en la zona y el tránsito estaba cortado. A las 9.30 el doctor Illia, acompañado de sus hijos y otros íntimos se dirigió hacia la capilla donde se velaban los restos de su esposa y poco después se clausuraron las puertas del recinto y se procedió a sellar el féretro. Con dificultades debido a la densidad del público, el cortejo fúnebre tomó por la calle Uriburu y luego por Juncal, Ayacucho, hasta desembocar en la avenida Quintana, frente a la iglesia del Pilar. La inhumación Concluidos los discursos, y con las mismas características de confusión, el cortejo se dirigió por la avenida principal de la Recoleta y luego por una de las laterales hasta el frente del mausoleo de Marcelina Alem de Irigoyen. En el mismo, luego de una corta ceremonia, se colocó el féretro de la señora de Illia. A continuación descendieron para despedirlo el Dr. Arturo Illia, sus hijos Emma, Leandro Hipólito y Miguel, y el profesor Ricardo Illia. Leandro salió del mausoleo con una orquídea, que entregó a su hermana Emma, y luego los dos, junto con el doctor Illia, se dirigieron hacia la salida tomando diferentes calles internas para evitar al público, pero sin poder escapar a numerosos apretujones y empellones de los que al grito de “Presidente”, trataban de estrechar la mano del doctor Illia. Al llegar el cortejo junto a la salida, los jóvenes comenzaron a saltar y agitar pañuelos blancos al grito de “Gobierno civil”, o “Illia presidente”, mientras algunos trataban de imponer silencio y los menos entonaban el Himno nacional. Finalmente, una avalancha acercó al doctor Illia a un coche del cortejo, donde entró con sus dos hijos, despedido por aclamaciones. La manifestación Al partir el doctor Illia y sus familiares, quedaron en el lugar recibiendo el saludo de los asistentes, los ex integrantes de su gabinete, doctores Palmero, Solá y los hermanos Leopoldo y Facundo Suárez. Al mismo tiempo, eran ya las 13.30, alrededor de 200 jóvenes que habían asistido al sepelio marcharon en manifestación por la avenida Quintana en dirección a Callao reclamando reimplantación del gobierno de Illia y estribillos como “No nos puede gobernar un gobierno militar”. Al llegar a Callao, dos coches patrulleros cruzaron la manifestación, a la cabeza de la cual aparecía el doctor Gustavo Soler, yerno del doctor Illia, pero también el resultado fue negativo. En Las Heras, con otro carro de asalto, logróse dividir a los manifestantes en dos grupos. El más reducido y exaltado siguió por Callao hacia Santa Fe, quebrando el vidrio de un camión estacionado chapa 771.351, y profiriendo insultos contra la policía. En la esquina de Callao y Santa Fé, de este grupo se destacó un joven rubio, de barba recortada, y que luego de insultar a los policías desde corta distancia, mientras agitaba un pañuelo rojo, fue detenido. Al obligarlo a ascender a un camión de la Guardia de Infantería, que se encontraba en el lugar, el joven propinó una trompada en la cara al oficial que realizó la detención, lanzando el casco del mismo a regular distancia. Al mismo tiempo, con singular encarnizamiento, repartió puntapiés y trompis en la cara de los servidores del orden que se encontraban en el interior del vehículo. Estos respondieron con sus bastones, y luego se procedió a lanzar una bomba lacrimógena para dispersar a los que se encontraban en el lugar. Detenciones La jefatura de Policía informó que el joven detenido en el incidente se llama Eduardo Ricardo Saguier, argentino, de 23 años, soltero, estudiante, y que además fue detenido Rodolfo Banclari, argentino, de 40 años, soltero, empleado. Fuente: La Nación, jueves 8 de septiembre de 1966 Rindióse homenaje ayer a Yrigoyen y Sáenz Peña (La Nación, jueves, 13-X-1966) Con asistencia del ex presidente Illia se ofició ayer al mediodía una misa en la basílica del Pilar, con motivo de cumplirse cincuenta años en que Hipólito Irigoyen alcanzó la primera magistratura del país. Estuvieron, además, presentes en el homenaje, que fue organizado por la comisión nacional de la disuelta UCR del Pueblo, que preside el doctor Ricardo Balbín, el ex vicepresidente de la Nación, doctor Perette; los ex ministros Miguel Angel Zavala Ortiz, Leopoldo Suárez, Carlos Aleonada Aramburu, Fernando Solá y Juan Carlos Pugliese; el ex Intendente Rabanal; los ex presidentes de la Cámara de Diputados y Senadores, respectivamente; señores Arturo Mor Roig y Eduardo Gamond, y muchas figuras vinculadas a la administración anterior. El doctor Illia llegó a la iglesia a las 11.40 en compañía de su hijo Leandro Martín y de su hermano, el profesor Ricardo Illia. La llegada del ex mandatario hasta la entrada del templo se hizo con mucha lentitud debido al crecido número de personas congregadas en el lugar. En la oportunidad se escucharon expresiones como éstas: “Viva el presidente argentino¡”, “Viva el hombre de América¡” y “!Viva el doctor Illia¡”. Al término del oficio religioso se renovaron las expresiones de adhesión al presidente depuesto. La concurrencia se dirigió luego hasta la tumba de Irigoyen, donde se guardó un minuto de silencio y fue depositada una ofrenda floral que tenía la siguiente inscripción: “Homenaje del radicalismo del Pueblo”. Terminó la ceremonia con el Himno Nacional y la marcha “Adelante, radicales”. Frente al sepulcro se oyeron expresiones como “!Viva la UCRP¡” y “!Viva la Democracia¡”. Acto seguido, se dirigieron hasta la tumba del ex presidente Roque Sáenz Peña, donde también las autoridades de la comisión nacional de homenaje colocaron una ofrenda floral. Nuevamente se volvió a entonar la marcha que distingue a la agrupación y a la salida del cementerio una nutrida concurrencia gritó a viva voz: “Presidente, presidente, presidente!”. El público se disgregó luego en perfecto orden. En Santo Domingo Por la tarde, en la Iglesia de Santo Domingo se efectuó otro oficio religioso en memoria del ex presidente Irigoyen, acto que contó con la asistencia del ex presidente Dr. Arturo Illia, el ex vicepresidente, doctor Carlos Perette y numerosos dirigentes de la UCRP. Incidencias Finalizado el oficio religioso, a las 20.40, diez minutos después salió del templo el ex presidente Illia, rodeado de correligionarios, mientras se agregaban a la comitiva unos cincuenta jóvenes que habían entonado cánticos alusivos al derrocamiento del gobierno Radical del Pueblo. El ex presidente ascendió a un automóvil estacionado en Defensa, que lentamente se puso en marcha rodeado de numerosos jóvenes, entre los cuales había algunas mujeres. Mientras tanto en la intersección de la avenida Belgrano y la citada calle se habían apostado efectivos de un carro de asalto del Cuerpo Guardia de Infantería, y como se extendiera en demasía la despedida del doctor Illia comenzaron por dispersar por la fuerza a aquellos. Produjese entonces una refriega que en algunos instantes fue violenta y uno de los jóvenes que resultó herido en la cabeza fue llevado al carro de asalto. Esta situación enardeció a los que permanecían aún en el atrio de la iglesia que comenzaron a gritar contra la policía, hasta que la intervención del R.P. Defalconioni hizo que las cosas se apaciguaran. Durante los hechos resultaron varios agentes con contusiones, así como también Eduardo Saguier, argentino, de 23 años, soltero, estudiante. Este fue detenido juntamente con Marcos Antonio Di Caprio, argentino, de 23 años, soltero; Oscar Raúl Di Filippo, argentino, de 34 años; y Andrés Viajeras, argentino, de 22 años. A los cuatro mencionados se les instruye sumario por atentado a la autoridad, lesiones y desacato. Desorden También a las 20.40 en la esquina de Lavalle y Esmeralda, un grupo de personas, intentó organizar una manifestación relámpago. Inmediatamente intervinieron agentes de las comisarías 3ª y 1ª, dado que el lugar mencionado es el deslinde entre ambas jurisdicciones. La policía intimó a los componentes del grupo a disolverse, y detuvo a cuatro de ellos que no acataron la orden. Los detenidos son Roberto Asisa, argentino, de 23 años, Leopoldo Raúl Vivas, argentino de 20 años, y dos menores de edad. A los detenidos se les instruye en la comisaría 1ª un sumario por desorden, estableciendo las autoridades que se trata de personas de tendencia Radical, que arrojaron algunos volantes –los cuales no pudieron ser secuestrados—en los que se formulan alusiones y severas críticas al gobierno. Los menores, una vez que se proceda a su debida identificación, serán entregados a sus padres. Fuente: La Nación, jueves, 13-X-1966 Le fueron aplicados al Dr. Raúl Alfonsín 30 días de arresto (La Nación, 4-IV-1968 La Plata.- El jefe de policía de la provincia, en su condición de juez de faltas, dispuso ayer la libertad de cinco de los detenidos a raíz de un acto político realizado en esta ciudad. Al mismo tiempo aplicó 30 días de arresto no redimible por multa al ex presidente del comité de la provincia de la disuelta Unión Cívica Radical del Pueblo, doctor Raúl Alfonsín. Como se informó en una edición anterior, con motivo de un acto relámpago realizado el martes último en la intersección de las calles 7 y 50, fueron detenidos lo señores Alfredo Camarlinghi, ex Ministro de Acción Social durante el gobierno del doctor Anselmo Marini; Edgardo Carlos Ferrari, José Fontán y Fulgencio Romero, ex senadores provinciales y Eduardo Saguier. A raiz de esta situación, los doctores Carlos Aleonada Aramburu, Antonio Troccoli, y Miguel B. Zselagowski interpusieron ante el presidente de la Suprema Corte de Justicia un recurso de Habeas Corpus a favor de los mencionados, en cuya nómina no se incluyó al doctor Alfonsín por considerarse que su situación era distinta frente a los hechos. Así planteadas las cosas, ante un pedido de informes sobre la situación de los nombrados a favor de los cuales se interpuso el recurso, el juez de faltas comunicó al titular del alto tribunal, doctor Amílcar Baños, que una vez notificados de la falta que se les imputaba, ayer había dictado sentencia absolutoria, disponiendo la libertad de los nombrados. En cuanto al doctor Alfonsín, continúa detenido en la comisaría 3ª de esta ciudad, sin que existan, según se informó, restricciones en torno de visitas, de familiares y amigos. Al respecto pudo conocerse que el doctor Alfonsín, una vez notificado de la resolución de arresto, decidió presentar apelación, a cuya redacción se encuentran abocados los profesionales ya mencionados anteriormente. Fuente: La Nación, 4-IV-1968 Hubo incidentes en la Recoleta al prohibirse un homenaje a Yrigoyen (La Prensa, Domingo 13 de octubre de 1968 Fue impedido por la policía el acto de homenaje al expresidente Hipólito Irigoyen, que se había anunciado para ayer a las 11, en el cementerio de la Recoleta. Había sido organizado por el disuelto Comité de la capital de la Unión Cívica Radical del Pueblo, y consistía en la colocación de una palma de flores en la tumba que guarda sus restos, ceremonia que según manifestaron dirigentes de aquella agrupación, debía realizarse en silencio y en forma ordenada. Se hallaban presentes entre la concurrencia los doctores Arturo U. Illia y Ricardo Balbín, y el señor Francisco Rabanal. Cuando la columna se dirigía al lugar donde se halla la tumba al ex presidente, la policía, encabezada por el comisario de la seccional 19 impidió su realización. Hubo protestas y varias personas fueron detenidas. El público fue alejado a empellones y gritos por la Guardia de Infantería y cuando las protestas arreciaron, algunos de los asistentes fueron golpeados por los soldados. Para dispersarlos intervino el camión hidrante Neptuno, que mojó, inclusive a miembros de cortejos fúnebres, que eran ajenos a los sucesos. Fue desalojada la plaza y los alrededores, mientras que los detenidos eran trasladados por automóviles patrulleros a la sección 19. Posteriormente, en la Plaza San Martín, los organizadores del acto colocaron la palma de flores destinada a Hipólito Irigoyen en el monumento a San Martín. En esta oportunidad, pronunció una breve alocución el doctor Angel Beiró. En la Recoleta Como el acto que se pretendió realizar en la Recoleta había sido prohibido por la policía. Ésta en previsión de que lo intentaran, situó en las inmediaciones del cementerio un camión Neptuno, dos carros de asalto de la Guardia de Infantería, dos automóviles patrulleros de la sección 19, y numerosos agentes de uniforme y de civil. Previamente se colocó una guardia de agentes uniformados rodeando el monumento al ex presidente, ubicado a 150 metros de la puerta del cementerio, que alejó a las personas que trataban de acercarse a él. Cuando algunas personas habían comenzado a ponerse en movimiento en dirección al sepulcro, el comisario de la sección 19 señor Roberto Estéban Pidal, dispuso que cinco agentes uniformados formaran una valla en el camino de acceso a pocos metros de la entrada principal del cementerio, maniobra que obligó a los concurrentes, cerca de 150 personas, a agruparse en la entrada. En ese lugar los asistentes, fueron advertidos por el comisario mencionado de la prohibición del acto, lo que originó protestas entre la concurrencia. El doctor Angel Beiró trató de disuadir al funcionario reclamando por lo que consideraba “un abuso y una injusticia”. Igualmente, el señor Rabanal, apeló ante el policía, éste mantuvo su actitud porque se produjeron entonces diversas manifestaciones de protesta por parte de los asistentes. En esos instantes en medio del tumulto, se vio caer al comisario, quien era tenido por las manos por un joven mientras otras personas trataban de prestarle apoyo. Al ver esto, los cinco agentes que formaban la valla se lanzaron entre el público y se llevaron detenido al joven que lo había sostenido, después de aplicarle algunos golpes en el cuerpo. Actúa la policía Mientras esto ocurría, numerosos hombres y mujeres aclamaban a la libertad y arrojaban volantes con leyendas como estas: “Pese a los golpes militares, defendiendo ideas y no hombres” y “UCRP siempre en la lucha junto al pueblo”. Varios policías uniformados llevaron a empujones al detenido hacia un vehículo policial donde lo introdujeron a viva fuerza, entre las protestas del público y el llanto de varias mujeres que “pedían que no lo golpearan mas”. En su defensa corrió el doctor Ricardo Balbín y junto al automóvil mantuvo una discusión con el sub-comisario Santiago Vilas. Este se hallaba visiblemente exasperado y repetía: “Doctor, le pido que se retire”, mientras que el doctor Balbín, también en alta voz, hacía oir sus protestas. Pudo saberse que el detenido era Eduardo Saguier, estudiante de sociología, de 25 años de edad. Este hecho distrajo un tanto la vigilancia policial, oportunidad que aprovecharon los manifestantes para encaminarse hacia la tumba. Advertido el hecho marchó hasta allí una columna de la Guardia de Infantería, junto con policías en traje civil, entre los que se hallaban el comisario Pidal y el sub-comisario Vilas. Bastones y gritos Ya junto a la tumba, hasta donde había podido llegar parte de la concurrencia, intervino la policía y, mientras los soldados de la Guardia de Infantería rodeaban el monumento esgrimiendo sus bastones y carabinas, el comisario Pidal se dirigió al ex presidente de la Nación Arturo U. Illia, que en esos momentos avanzaba con varias flores en la mano. “Doctor –dijo—usted que es sensato, pida a esa gente que se retire. El acto no se puede realizar y yo cumplo ordenes”. El doctor Illia inició el regreso rodeado de varias personas y en esos momentos una señora expresó a gritos su protesta “ya estamos cansados de tanta policía”. “Basta de injusticias” expresó, y entonces fue sujetada entre dos agentes y trasladada hasta un vehículo policial. Se trataba de la profesora Ana Rivero Almagro de Paz. En el ínterin los asistentes eran desalojados del lugar a empujones entre los gritos de los soldados de la Guardia. También, utilizaron los bastones y las culatas de las carabinas, que portaban. En estas condiciones, parte de la concurrencia fue obligada a marchar hasta la puerta de entrada del cementerio. Otros Incidentes Al llegar a ese lugar, el joven Gabriel Salas Oroño, argentino de 17 años, fue arrojado contra una puerta, produciéndose la rotura del vidrio de la misma. El joven fue tirado al suelo y entre los restos de vidrio castigado a golpes de bastón y a culatazos por 5 o 6 soldados de la Guardia de Infantería. Arreciaron sobre él los bastonazos y puntapiés que en forma sostenida le propinaban los agentes produciéndole una herida cortante en la cabeza. En esos momentos, el padre del menor, José Salas Oroño, argentino de 51 años, se lanzó sobre los policías tratando de castigarlos con el mango de un paraguas. Esta reacción irritó aún mas a los soldados y mientras unos lo sostenían tratando de reducirlo, otros le aplicaban golpes en la cabeza con los gruesos bastones. Cuando el hombre cayó al suelo, atontado por los golpes, varios agentes continuaron con su acción violenta. Luego fue arrastrado por la acera y al querer incorporarse le aplicaron un golpe que lo arrojó de espalda sobre el cordón de la acera, entre aguas estancadas. Luego se lo tomó e introdujo en un vehículo policial. Agua y nuevos detenidos En el exterior, mientras la Guardia de Infantería se aprestaba a desalojar la plaza vecina, el camión Neptuno ejercía su acción contra las personas que se hallaban en la acera del cementerio. Con su potente chorro de agua fueron empapados puesteros de flores, periodistas, asistentes al acto y otras personas ajenas a lo ocurrido. Allí fue detenido Rubén Extinguí, argentino, de 25 años, soltero. Acto en la plaza San Martín A las 12, varias personas que descendieron de automóviles se dirigieron hacia el monumento al general San Martín. A su frente marchaba el doctor Angel Beiró y el profesor Antonio Caputo, quienes llevaron la corona que no pudo colocarse en el sepulcro del ex presidente Irigoyen, y que finalmente fue colocada al pie del monumento al Gran Capitán. En esa oportunidad, habló el doctor Beiró para expresar: “Esta palma, que representaba al homenaje de la UCRP a Hipólito Irigoyen y que por obra de la violencia no pudo ser colocada en la Recoleta, ha sido puesta ahora en el monumento al Libertador, como un homenaje imperecedero al espíritu civilista de don José de San Martín”. Fuente: La Prensa, Domingo 13 de octubre de 1968

Defensa de la Memoria Historica en Argentina (1986-2006)

Defensa de la Memoria Histórica-Archivos en Argentina (1986-2006) Renunció un asesor de Antonio Troccoli (La Nación, 12-II-1986) Por no haber logrado “la derogación de una legislación que ampara tanto la irreparable liquidación del patrimonio documental como la caótica desubicación administrativa del más importante repositorio archivístico del país”, presentó su renuncia el asesor del Ministro del Interior en materia de archivos y documentación pública, Eduardo Saguier. En extensa nota dirigida al doctor Antonio Troccoli, Saguier formula duras críticas al gabinete jurídico del ministro y a las actuales autoridades del Archivo General de la Nación. Considera que su iniciativa debió ser convertida en un proyecto de ley y que su rechazo equivale a dar un “bill de indemnidad” a los directores de archivos públicos y directores de reparticiones oficiales para repetir incineraciones de documentos que se vienen realizando. Afirma también que los diferentes archivos administrativos del país vegetan sin tutela legal alguna, y que esperaba al menos, que el Ministerio del Interior impulsara a través de la Fiscalía Nacional de Investigaciones Administrativas un sumario que deslindara responsabilidades por las incineraciones practicadas durante el último gobierno militar. Denuncia que en ese período se descartó material considerado innecesario sin previa microfilmación, como la documentación de 26 archivos judiciales de la Capital Federal y la provincia de Buenos Aires desde 1874 hasta 1960, y advierte que el número de archivos incinerados que se mantiene oculto puede ser “pavoroso”. Fuente La Nación, 12-II-1986 Critícase la destrucción de 14 archivos judiciales (La Prensa, sábado 15-III-1986) Con motivo de haber anunciado la Corte Suprema de Justicia, a través de sus últimos boletines oficiales, la inminente destrucción de los archivos judiciales correspondientes a catorce juzgados civiles, comerciales, correccionales y de trabajo comprendidos entre 1909 y 1975, el doctor Eduardo Saguier, perteneciente al Instituto de Historia Argentina y Americana de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires, hizo llegar al superintendente del organismo judicial mencionado, doctor Elías Jofré, una nota de intención disuasoria al respecto. “El interés de preservar los expedientes que usted se propone destruir –dice la nota—se legitima en la naturaleza histórico-social implícita en los mismos”. Agrega enseguida que “mi personal interés se origina en mi carácter de historiador y director que se propone indagar en un próximo futuro la historia económica y social del Buenos Aires contemporáneo, para cuya investigación deberán conservarse la totalidad de esos expedientes o, en su defecto, su microfilmación”. Señala finalmente el doctor Saguier que la eventual medida “se funda en una legislación inconstitucional que atenta contra el derecho ciudadano de conocer libremente el pasado histórico de la sociedad, vulnerando al mismo tiempo la garantía de inviolabilidad de la documentación pública”. Fuente: La Prensa, sábado 15-III-1986) Archivo de Tribunales (La Nación, 30-IV-1986) Señor Director: “En contestación a las manifestaciones formuladas en Cartas de Lectores por el doctor Eduardo Saguier, como también para conocimiento de los demás interesados, dirijo a Vd. la presente: “El Archivo General del Poder Judicial de la Nación tiene como función específica la guarda, custodia y conservación de los expedientes y otros documentos que se le confíne provenientes de los distintos tribunales de la Capital Federal. Si bien el sistema utilizado, que ya cuenta con más de cien años, es del tipo convencional (con índice y ficha), cualquier expediente archivado requerido por cualquier juez de la Capital, puede ser remitido en contados minutos. Asimismo, los particulares interesados y profesionales pueden consultar las actuaciones archivadas en una sala de consulta establecida al efecto y solicitar inclusive la expedición de testimonios certificados y fotocopias de sentencias y/o piezas agregadas a las actuaciones. Las tareas que implica la recepción de expedientes sucintamente son: revisión, orden alfabético, fichaje, indización, sellado y guarda. Esta última comprende custodia, remisión, devolución, expedición de informes, sala de consulta, expedición de testimonios, certificados y fotocopias, y, por último y en su caso previa selección y expurgo, la destrucción. El Archivo General del Poser Judicial de la Nación destruye, en cumplimiento de la legislación vigente, únicamente los expedientes comprendidos en el art.17 del decreto-ley 6848/63, ratificado por Ley 16.478 y modificado por las leyes 17.292, 17.779 y 18.328, siempre que no se vinculen con las materias enunciadas en el art.18 del mismo texto legal; todo ello previo cumplimiento de lo dispuesto en el art.23 (publicación durante tres días en el Boletín Oficial, término en que las partes interesadas en la conservación de los expedientes pueden hacer valer los derechos establecidos en el art.19 y 16). En virtud de lo dispuesto por el art.18 del decreto-ley 6848/63, no se destruyen total o parcialmente los juicios sucesorios, los de quiebra o concurso, las insanas, las cartas de ciudadanía,, los vinculados a los derechos de familia, los relativos a los derechos reales, y los que tengan algún interés social o histórico, habiendo de éstos, o sea reservados, un total de aproximadamente 60 legajos. La destrucción de expedientes por medio de la incineración comenzó en el año 1934, en virtud de lo dispuesto en el art.66 de la ley 11.294, respecto a las actuaciones de la ex Justicia de Paz. Cabe consignar que algunos fondos documentales, por ejemplo el de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, se encuentran intactos desde su iniciación hasta la fecha. En cuanto a que se debería microfilmar todo lo que se destruye, esta jefatura opina que es una tarea costosa e inútil, pues si se puede destruir porque no sirve ¿para que microfilmarlo? Por el contrario, se debería microfilmar lo que vale la pena guardar y como acceso a la información y protección del documento original. Es decir, que el Archivo General del Poder Judicial está organizado y presta servicios tanto a los particulares y profesionales interesados, como a los distintos tribunales y al Estado todo. Sólo se destruye lo que no interesa y según normas en la materia (una vez agotados los plazos precaucionales), salvaguardándose fondos importantes, no sólo al investigador futuro y utópico, sino al que quiera hacerla ya, aquí y ahora”. Dr. Augusto J. Fernández Pinto Subdirector general a cargo del Archivo General del Poder Judicial Fuente: La Nación, 30-IV-1986 Fondos Documentales (La Nación, 24-V-1986) Señor Director: Con motivo de las declaraciones del director del Archivo General del Poder Judicial (La Nación, 30-IV-1986), la sociedad toda tiene el derecho de conocer, de boca de sus autoridades judiciales, qué criterios sigue la Corte Suprema de Justicia para determinar cuáles fondos documentales han dejado de “servir” o de “interesar”. Entiendo que para el criterio que se deduce de la legislación vigente y de las declaraciones mencionadas, lo9s expedientes que alcanzan la máxima instancia judicial merecen preservarse, y no así los que apenas logran llegar a los estrados de la Justicia de Paz. De igual manera, si bien para dicho criterio los expedientes que alcanzan la máxima instancia judicial merecen preservarse, y no así los que apenas logran llegar a los estrados de la Justicia de Paz. De igual manera, si bien para dicho criterio los expedientes vinculados con los fueros civil y comercial que tengan que ver con los derechos reales o de familia ameritan custodia, no ocurre lo mismo con aquellos correspondientes a los fueros laboral y criminal. Estos criterios consagrados por legislación de facto condenan a amplios sectores de la población a no legar a la posteridad y a la investigación histórica rastro alguno de su paso por el foro. Estimo, por ello, que dichos criterios se fundan en una legislación inconstitucional que atenta contra el derecho fundamental de conocer el pasado de nuestra sociedad y vulnera las garantías de la inviolabilidad de la documentación pública. Discriminan socialmente la custodia de la documentación pública condenando la memoria de los sectores más humildes a una amnesia forzosa, condicionando negativamente el recuerdo de su pasado, censurando y distorsionando la realidad histórica a favor de los sectores más privilegiados, y destruyendo la fuente de trabajo intelectual de centenares o miles de futuros investigadores. Por ello, entiendo que los criterios sustentados por la Corte Suprema de Justicia para destruir la documentación judicial encubren una discriminación social intolerable en una democracia y son, por ende, susceptibles de calificarse como crimen de lesa cultura”. Dr. Eduardo R. Saguier Director del Instituto de Historia Argentina y Americana (UBA) Fuente: La Nación, 24-V-1986 Sanción en un caso de destrucción de archivos (Ambito Financiero, 16-IX-1986) La Corte Suprema de Justicia de la Nación condenó al doctor Eduardo R. Saguier a pagar 12 australes de multa por sus reiterados pedidos “improcedentes” de que se suspendiera “la destrucción de expedientes dispuesta con arreglo a las normas legales pertinentes”, pese a lo cual el interesado no desistió de otra presentación similar formulada el pasado 6 de mayo. En dicho escrito, Saguier sostuvo que “los criterios sustentados por la Corte (…) para destruir la documentación judicial encubren una discriminación social intolerable en una democracia y son, por ende, susceptibles de calificarse como crimen de lesa cultura”, una afirmación que molestó a la Corte Suprema, por cuanto “las expresiones transcriptas (…) exceden la tolerancia del Tribunal –puesta de manifiesto al abstenerse de ejercitar sus facultades disciplinarias en las ocasiones anteriores—y constituyen un agravio a su autoridad y dignidad”. La Corte se pronunció en el expediente caratulado “Archivo General del Poder Judicial s/eleva notas referente a publicaciones” formuladas a un matutino por el “doctor Eduardo Saguier (asesor de archivos del Ministerio del Interior)”. Un detalle: Saguier no es asesor del ministro Troccoli, ya que renunció después que nada pudo hacer frente al maltrato de archivos que se lleva a cabo dentro del ámbito de esa cartera. Fuente: Ambito Financiero, 16-IX-1986) Una Denuncia (La Razón, 19-X-1988) Un funcionario del CONICET acusó a los ministros Jorge Sábato y Enrique Nosiglia de cometer crímenes de lesa cultura y violación de convenios internacionales al permitir la destrucción de los archivos judiciales del país. Se habrían destruido documentos casi centenarios. Más detalles. Los Ministros de Educación y Justicia y del Interior, Jorge Sábato y Enrique Nosiglia, respectivamente, fueron acusados ante la Fiscalía Nacional de Investigaciones Administrativas, de “manifiestos crímenes de lesa cultura y violación de los convenios internacionales firmados con la UNESCO”. Se trata de la destrucción de los archivos judiciales del país. La acusación la concretó el investigador adjunto del CONICET (Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas) y profesor titular de historia argentina de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires, Eduardo Saguier. En su presentación ante el fiscal Ricardo Molinas, el historiador –puntualizó que “en los dos últimos años, el actual gobierno, continuando la nefasta tradición de los ministros y gobiernos precedentes, ha destruido en forma irreparable decenas de archivos judiciales, correspondientes a los fueros Civil, Comercial, Contencioso Administrativo, Correccional, Criminal, y de Trabajo, comprendidos entre 1900 y 1978”. Agregó que “en virtud de la vigencia de la legislación que tolera dicho estrago documental, hoy peligran en forma inminente numerosos archivos judiciales más de la Capital Federal y un número ignorado del resto de las provincias, que prueban la violación de los derechos humanos durante el llamado proceso de reorganización nacional. Saguier pregunta si “no cabría suponer, considerando la fecha de los materiales eliminados, una complicidad con el Proceso que trasciende la mera ignorancia de la burocracia”. El profesor e historiador se desempeñaba como asesor del Ministerio del Interior y renunció a ese cargo en 1986 a raíz de que no encontró respuestas a sus reiterados reclamos de reformas jurídicas que recayeron en las autoridades de los ministerios del Interior, y Educación y Justicia del Poder Legislativo, y de la Presidencia de la República. “Como la negligencia dolosa de los altos funcionarios responsables de promover dichas reformas legislativas ha sido negativa para la conservación de una documentación crucial para el estudio de la historia económica, política y social de la Argentina contemporánea al extremo de ir produciendo su acelerado estrago, es que entiendo que dichas altas autoridades han incurrido en un crimen de lesa cultura”, concluyó. Fuente: La Razón, 19-X-1988 Archivo de la Nación--Le prohiben la entrada y pide amparo al juez (SUR, jueves 5 de abril de 1990, p.9) El investigador Eduardo Saguier presentó un recurso de amparo en el Juzgado Federal No.6, a cargo de la doctora Lidia Lago, ante la expulsión y prohibición de acceder como habitualmente lo hacía al Archivo General de la Nación, medida que habría sido impartida en su contra días atrás por su director, Eugenio Rom Ezcurra. Saguier se desempeña desde hace 23 años como investigador y asiste diariamente al Archivo “salvo un interregno de cinco años en que residí en los Estados Unidos de Norteamérica –acota—país donde me doctoré como historiador”. Recientemente hizo manifestaciones públicas en torno de la decadente situación que atraviesa la institución, y como consecuencia de ellas, la semana pasada se le impidió el acceso al edificio ubicado en Leandro Alem 246, bajo la excusa de que para hacerlo debía presentar el carné de investigador. “Protesté señalando que nunca se me exigió tal requisito –dice Saguier en la acción de amparo. Alegué, además, que ya había estado en la sala por la mañana sin ningún problema y que mis efectos personales se encontraban en el cuarto piso. Molesto, me trasladé a la Sala e inquirí a las personas que allí se encontraban si para entrar se les había exigido el mismo requisito que ahora se me pedía. Me respondieron que no”. El relato de los hechos continúa con una información a todas luces sorprendente: “Minutos d4espués –agrega—el director del Archivo (Eugenio Rom Ezcurra) penetró en la sala acompañado, para mi asombro, por un oficial de policía y dos agentes (después supe que eran de la comisaría 1), los que me intimaron a que me retirara del edificio”. Al día siguiente, acompañado del escribano Marcovecchio, Saguier intentó nuevamente ingresar en el Archivo, siendo rechazado “por orden del director”, según indicó la persona que estaba en la puerta. Para mayor sorpresa aún, de acuerdo con la explicación dada por Rom Ezcurra al escribano, Saguier estaba suspendido por 60 días debido a su conducta impropia guardada durante la tarde del día 28 (el primero en que se le prohibió el acceso) que obligó a la intervención de la policía. Rom Ezcurra reconoció además, que había iniciado un sumario administrativo y que hasta tanto este se pronunciara había prohibido la entrada al señor Saguier, aunque la sanción se produce antes del pronunciamiento del sumario. Fuente: (SUR, jueves 5 de abril de 1990, p.9) Buenos Aires, 28 de marzo de 2006 Sr. Ministro del Interior Dr. Aníbal Fernández Ref.: Estrago Cultural en el AGN De mi consideración: En el día de ayer, lunes 27 de marzo, concurrí al Archivo General de la Nación (AGN) a los efectos de consultar una obra de Taullard titulada Planos Antiguos de Buenos Aires, uno de cuyos ejemplares estaba convencido iba a encontrar en la Biblioteca ubicada en el tercer piso de dicha institución. Una vez en la misma y consultando sus ficheros me vengo a enterar que la Colección Celesia –una valiosísima Biblioteca privada de más de diez mil volúmenes que fue hace décadas enteramente donada al AGN por su legatario el historiador Ernesto Celesia— fue declarada en el 2005, por el Director del organismo Miguel Unamuno, “fuera de consulta”. Extrañado por dicha respuesta, sin haber podido consultar el libro de Taullard, y sospechando siempre lo peor me comuniqué personalmente con empleados de mi amistad, quienes confirmaron mis conjeturas, pues me aclararon que la decisión tomada en 2005 por el Director Unamuno obedecía a que se había producido en ese piso tercero una rotura de cañerías pluviales, que inundó dicha Biblioteca arruinando miles de libros y colecciones de periódicos antiguos. Llama poderosamente la atención que ante semejante estrago el Director Unamuno --quien se haya enfermo y apenas si concurre a firmar el despacho-- no haya librado comunicación alguna a la comunidad de investigadores que a diario concurren a dicho repositorio, informando las circunstancias y pormenores del estrago ocurrido así como del número y calidad de las pérdidas producidas. A esta aviesa intención del Director Unamuno de ocultar una irreparable calamidad que afecta al patrimonio de los argentinos, debemos sumar la pérdida producida el año 2004, por motivos semejantes, de la totalidad de los protocolos de escribanos correspondientes al Registro No. 2, que se extiende desde 1744 a 1840, totalizando un centenar de protocolos, y que se hallaban ubicados en el piso cuarto de dicho edificio. Este par de estragos, producidos en el breve lapso de dos años, ambos ocasionados por iguales motivos, que obedecen al negligente mantenimiento de una infraestructura pluvial obsoleta, y a no haber contratado seguros contra riesgos (los que hubieren alertado el desastre), deben haber merecido un Informe escrito y numerosos memos del Director del Archivo, dirigidos al Secretario de Asuntos Políticos del Ministerio, del cual depende el Archivo, y a su propia persona como máximo responsable, donde presumo se debe haber detallado el estrago, y se debe haber reclamado el refuerzo de las partidas presupuestarias con las cuales abocarse a la ampliación del caño pluvial del cuarto piso, y a la sustitución de las cañerías que datan de 1977, por nuevas cañerías de plástico. Sin embargo, asombra que como Ministro del Interior y último y más alto responsable de la custodia del AGN, Vd. no haya comunicado a la opinión pública la irreparable pérdida producida, ni haya intervenido el organismo sustituyendo al actual Director. El Director Unamuno ha demostrado con creces su irresponsabilidad, pues ya en el 2004 cuando ocurrió el desastre en el cuarto piso que afectó a la colección notarial, se debió haber previsto lo que posteriormente ocurrió en el tercer piso, y que ha afectado a la Colección Celesia. Por el contrario, lamentablemente existe la grave sospecha que el ocultamiento de ambos estragos, obedece al inconfesable objetivo de evadir las responsabilidades que le caben como custodio del patrimonio.documental de los argentinos. Sin otro particular, le saluda Eduardo R. Saguier Investigador del CONICET Museo Roca saguiere@ssdnet.com.ar http://www.er-saguier.org cc: Defensoría del Pueblo de la Nación PD: Recientemente en septiembre de 2006 Clarín publicó la denuncia de la Defensoría del Pueblo de la Nación

lunes, septiembre 25, 2006

Caravana de la Muerte en Filosofía y Letras (UBA)-1976

Caravana de la Muerte en Filosofía y Letras y Desaparecidos de Exactas (UBA-Argentina) La larga y fría lista alfabética de Desaparecidos de Exactas (UBA) y sus respectivos retratos fotográficos que se exhibe en el Playón central de la Facultad ¿no merece acaso por parte de los colegas que los conocieron y sobrevivieron algún comentario biográfico extra, que de vida, carne y hueso a cada uno de ellos? Cuando fui el 24 de marzo pasado (2006) al Homenaje que se les brindó en el Salón de Actos de la Facultad, luego de haber asistido al homenaje a Dante Guede en el CONICET, me puse a observar detenidamente dicho listado y pensé para mis adentros: ¿Cuáles habrán sido las desoladas circunstancias por las cuales cada uno de ellos fue "chupado" y perdió en ello la vida? ¿Cuál era su vínculo individual y personal con Exactas? ¿Qué es lo que cada uno de ellos estudiaba y hasta donde habían llevado sus respectivas carreras universitarias? ¿Fueron ellos sacrificados o delatados como simple "carne de cañón" o había detrás de cada uno una larga o corta lucha librada dentro o fuera de la Facultad? ¿Luego de la Intervención Ottalagano en la UBA (que correspondia a la Mision Ivanissevich en el Ministerio de Educacion) seguían frecuentando la Facultad o dejaron de frecuentarla? ¿Pudieron haberse exiliado o no lo hicieron porque no pudieron o porque fueron abandonados, o porque tenían detrás un mandato de su conciencia que les impedia optar por ella y les ordenaba seguir dando batalla? Los mismos interrogantes se me ocurrieron al visitar dicho día el Playón-vestíbulo de la Facultad de Arquitectura, cuyo mural por su tamaño es aún más impactante que el de Exactas, lo cual me sugirió que probablemente entre los Desaparecidos de Exactas y los de Arquitectura hayan existido acendrados vínculos producto de la estrecha vecindad geográfica que los unía en Ciudad Universitaria. Recuerdo eso sí a algunos de los Desaparecidos de Filosofía y Letras, pues a la salida del Archivo General de la Nacion (AGN) --donde concurria a diario como usuario-- antes de la Intervención de Ottalagano, solía ir tambien al Clínicas –lugar en el que ponía mi mesa de Franja Morada. En este estrecho espacio de la entrada del Clinicas (calle Junin hoy Plaza Houssay) estaban las mesas de todas las distintas agrupaciones, entre las cuales se encontraba la correspondiente a la Juventud Universitaria Peronista (JUP), y entre cuyos cuadros figuraba el hermano menor del Diputado Nacional Bettanin, a quienes saludaba friamente pero con quienes no cruzaba palabra alguna porque así me lo dictaba un código no escrito. Una tarde del año 1976, cuya fecha exacta no recuerdo, al salir del AGN camino a casa por la peatonal Florida, al llegar a la calle Marcelo T. de Alvear, vi entrar como borbotón a una docena de jóvenes, de edad menor que la mía, cuyos rostros pálidos, ojerosos y demacrados, cual si fueran fantasmas escapados de un cuadro de Goya, correspondían a los que yo solía ver en la puerta del Clínicas. Los miré, ellos me miraron, y una voz secreta me ordenó no saludarlos. Parece que estaban cautivos en no sé cual Campo de Concentración, desde donde los sacaban a pasear como señuelo para detectar contactos. En homenaje a Bettanin y sus compañeros debo señalar que ellos me vieron y me miraron pero que no hicieron saludo alguno que pudiera comprometerme. Décadas después de dicha macabra caravana de muerte que pudo haberme costado la vida les guardo siempre el reconocimiento a su solidaridad y dignidad personal. Son estos unos recuerdos e interrogantes sumamente pateticos e ingenuos, y probablemente cobardes, de alguien que si bien conoció a los Desaparecidos de Filosofia y Letras, no fue asi con los de Exactas, pero que no pudo dejar de sobrecogerse al leer detenidamente cada uno de sus nombres en los murales de Ciudad Universitaria. Eduardo R. Saguier Investigador del CONICET saguiere@ssdnet.com.ar

Conferencia sobre el Islam (2004)

Conferencias del Dr. Saguier Conferencia sobre el Islam. Dictada por Eduardo R. Saguier el Jueves 13 de Mayo de 2004, en ESPACIO Y...Lugar Cultural, Laprida 1963 PB "B" (1425) Ciudad de Buenos Aires. -------------------------------------------------------------------------------- Dr. Eduardo Saguier: Como historiador, mi aproximación al tema es bastante primeriza en el sentido de que no me he especializado en el tema del Islam. Simplemente éstas han sido unas inclinaciones, unas inquietudes que me han surgido en los últimos años, a partir de la derivación de mi especialidad en América Latina. Me dediqué a historia mundial, e hice un estudio comparativo de categorías conceptuales que ha sido publicado en una universidad americana. Se puede conseguir por Internet. A partir de esa inclinación fui derivando hacia temas más específicos y tropecé con el Islam y empecé a hacer lecturas de todo tipo bastante difíciles de encontrar porque lamentablemente la base bibliográfica sobre el Islam en este país es muy escasa y por supuesto no hay literatura en otros idiomas que no sea en español. Si bien hay algunas bibliotecas como el ISEDET en Camacuá y Alberdi donde hay buena bibliografía, en general es bastante pobre. Mi aproximación con el Islam va a ser fundamentalmente histórica. El drama que está aconteciendo en el mundo hace hincapié en la importancia del tema para aproximarse históricamente a este fenómeno tan extraño de una civilización cuya religión parecía adormecida y sepultada en el pasado y de pronto, a posteriori de la caída del Muro y otros acontecimientos, empezó a revitalizarse en un fenómeno religioso y civilizatorio que llama la atención en los círculos académicos por su intensidad. Cuando se habla en la actualidad sobre la cuestión del Islam, se hace una apelación a intenciones supuestas de los movimientos militantes islámicos radicales de recuperar una identidad perdida, una memoria y un ideario sepultado en el pasado. De esta recuperación en el terreno político-religioso se hace énfasis en algunas instituciones, esencialmente en la institución del califato. Probablemente mi colega va a abundar en la importancia del mismo . El tema del califato pareciera ser el nudo gordiano alrededor del cual se va gestando todo un discurso político y religioso. Por cierto que el público, los intelectuales incluso y el periodismo abundan siempre en la desaparición del califato. Pero no se sabe bien a qué referencia precisa se alude cuando hacen mención de la desaparición del califato. Muchos dicen que desapareció cuando lo abolió Kemal Ataturk allá por el año 1924. Entonces todos dicen que cuando Bin Laden se refiere a la recuperación del califato, se referiría acaso al califato derogado por Kemal Ataturk en el año 1924 y pareciera que no acota el tema. Porque cuando se habla de su derogación o cuando se apela a la institución del califato en el mundo islámico , se tiene por leit motiv que el califato al que se refiere esencialmente el islamismo radical es el califato de los cuatro primeros califas, los llamados Rashidun: Abu Bekr, Omar, Othman y Alí. Según la tradición y según el legado histórico y religioso fueron esos cuatro califas los que realmente representaban el ideario igualitario, comunitario, la perfección de un ideario religioso redentor. En esos primeros cuatro califas se resumiría el anhelo de una suerte de edad de oro o de mito perdido. La pregunta es por qué esos cuatro califas y no los que siguieron. Los califas que siguieron fueron los omeyas, los abasidas y los otomanos en lo que es el Magreb y el Marrek. También están las dinastías safávidas en Persia y las dinastías mogolas en el norte de la India. Sobre este aspecto es importante tener en cuenta que las dinastías que siguieron a los primeros cuatro califas, los Rashidun, son los omeyas y los abasidas fundamentalmente. Ellos fueron los continuadores y los que gestaron el apogeo finalmente del Islam hasta llegar a Solimán el magnífico, con los otomanos. Según las lecturas que he hecho,tanto los omeyas como los abasidas fueron desde el punto de vista religioso decayendo en lo que fue el ideario primitivo del Islam. Se fueron mundanizando, se fueron disgregando del verdadero mensaje de los primeros cuatro califas y por cierto en el mensaje de Mahoma. Finalmente, a la caída de los abasidas, en las luchas fratricidas entre éstos y los omeyas y con la aparición de los otomanos en el siglo XV de nuestra era, estos últimos que eran una etnia turcomana desplazan a las dinastías árabes de la hegemonía del mundo islámico y los otomanos padecen una suerte de una muy prolongada decadencia que culmina recién en la paz de Versalles. El último fin de la dinastía otomana está aliada a la memoria del káiser. Son derrotados en la Primera Guerra Mundial y en la paz de Versalles los poderes turcos decretan la derogación de la dinastía otomana. Éste sería el cuadro de mil años de historia que lo he resumido muy brevemente. En él se suceden episodios muy dramáticos. Los voy a reducir a tres momentos claves. Me ayudó mucho la interpretación que hace Eduardo Subirat en su último obra "Memoria y exilio", autor también de un libro anterior llamado "El continente vacío" sobre América Latina. Me sirvió mucho la aproximación de Subirat, filósofo catalán profesor en la New York University. Subirat nos recuerda el caso latinamericano en el famoso episodio de Cajamarca, cuando Pizarro y Balverde, el cura que lo acompañaba, exigieron a Atahualpa que resignara su religión. Cuando Balverde le muestra la Biblia le dice a Atahualpa que ahí estaba el mensaje de Dios. Atahualpa la recoge, la aproxima a la oreja y, como no escucha nada, la tira al suelo. Eso desata la guerra. En la conversación que hubo entre ellos, Balverde hace hincapié en el hecho de que ellos venían con el mandato del Papa. El Papa había decidido que las tierras fueran cedidas a España y que ellos traían el mensaje de Dios. Le dicen a Atahualpa que Cristo había muerto en la cruz y que era el dios verdadero. Atahualpa ante eso respondió que su dios no había muerto en la cruz y que seguía vivo y que creía en el Sol.A partir de ahí, la extirpación de las idolatrías en América Latina significó la pérdida para toda una civilización de su propia religión. Por eso el contraste que hay que hacer para ubicar al Islam en el contexto mundial. El hecho de que toda una civilización que abarca desde Marruecos hasta Indonesia o las Filipinas, conserve a pesar de los siglos una religión milenaria a la cual en momentos de crisis apeló repetidamente para sobrevivir. La civilización islámica tuvo tres períodos críticos o tres crisis tremendas. La primera fue la que señala Subirat: la expulsión de los moros de España, de Andalucía y la derrota en Viena de las tropas otomanas en 1680; la segunda sería la colonización europea del siglo XIX, producto del Iluminismo y de la Revolución francesa, pero que paradójicamente respeto el ejercicio del culto islámico; y la tercera sería la que se está viviendo ahora; la posmodernidad, el neoliberalismo y la globalización producto de las comunicaciones y la nueva industrialización. En estos tres períodos el Islam se ha visto permanente y progresivamente acorralado. Sufrió y vivió intensamente el atraso con el sentimiento de ser superado por Occidente y que su civilización es tardía en esa carrera. El primer período, es el del episodio tremendo de la expulsión de los moros y los judíos de España que se continúa luego en América con la conquista española. Hasta hoy en día se apela en el mundo Magreb a la recuperación de Andalucía como una tierra y patrimonio perdidos. Por otro lado, en el otro extremo de Europa, en los Balcanes, si bien la caída de Constantinopla en el siglo XV significó la expansión del Islam, con la expansión turcomana, al convertirse al Islam todas las etnias turcomanas y lograr la hegemonía, en principio en las guerras intestinas entre los abasidas, los turcos eran tropas mercenarias. Eso está muy claro en el libro de Franco Cardini "Nosotros y el Islam, historia de un malentendido", donde se relata con mucha precisión todos los entretelones del avance otomano en los Balcanes que duró prácticamente cuatro (4) siglos antes y a posteriori de la caída de Constantinopla. Finalmente se deriva en la batalla famosa en las puertas de Viena en 1680 en la cual, merced al apoyo de la caballería polaca, el imperio austro-húngaro puede superar y abatir la embestida turca. Pero este episodio del avance otomano de los siglos XV, XVI y XVII hay que entenderlo, y para esto hay que comprenderlo dentro de un contexto mayor, en el contexto de las guerras de religión en Europa. La aparición del protestantismo en el norte de Europa es contemporánea a la expansión del Islam por vía otomana. En ese sentido, la Francia borbónica y los príncipes alemanes protestantes eran en cierta medida, por boicot, aliados de los otomanos. El verdadero enemigo de los otomanos era el imperio austro-húngaro, los Habsburgo, que eran la contrarreforma. Eran el centro de la contrarreforma católica junto con el papado, contra los protestantes. Entender esos siglos de la expansión del Islam por vía otomana, en el contexto de las guerras de religión en Europa es importantísimo porque a su vez hay que entender que en el Islam también se habían producido grandes fisuras. Las fracturas conocidas entre los sunitas y los shiitas arrancan del siglo X y los otomanos tomaron partido por los sunitas de manera tal, que prácticamente toda la expansión otomana está hecha bajo el sectarismo sunita. El shiismo se repliega y queda en cierta medida en minoría .El shiismo que se acrecienta a comienzos del siglo X y XI, todavía no había adquirido una identidad propia. Se producen tremendos debates teológicos y filosóficos en los califatos de Bagdad, de Damasco, de Córdoba que seguía en manos de los omeyas hasta el final, hasta su expulsión prácticamente, y el califato fatimida, en El Cairo, Egipto. De manera tal que había una gran conflagración interna de interpretaciones del Corán, de la shariah que es la legislación y la jurisprudencia islámica, y de los dictados y enseñanzas propias de Mahoma que son las tres fuentes con que se maneja el Islam. En ese sentido, probablemente dicha fractura le produce al Islam una gran pérdida porque los que le daban una gran difusión teológica al mundo islámico eran los shiitas. Y no solamente por su gran difusión, sino porque también al producirse la fractura el shiismo , éstos dejan de escribir en árabe y pasan a escribir en farsi, abandonando la lengua sagrada del Islam que era el árabe. A su vez toda esta discusión teórica, teológica y filosófica es actual. Si nos atenemos a un gran escritor a quien recomiendo , Ernest Gellner, un checoslovaco judío especializado en ciencias políticas y antropología, en su libro "Nacionalismo" hace unas comparaciones fascinantes entre lo que significó la caída del Muro y las implicaciones que ha tenido para el Islam. La derrota del nacionalismo árabe en 1967 con la Guerra de los Siete Días y el descrédito ante las masas árabes y las masas islámicas de los conceptos de laicismo, nacionalismo y secularismo que se quiso imponer en el mundo islámico generaron una tremenda frustración y una necesidad de acudir a una revitalización del pensamiento religioso islámico. Gellner sostiene la tesis de que el caso islámico es realmente paradójico porque si bien el Islam cuenta en su base con santones, los moravitas por ejemplo en Marruecos y también en Indonesia, que serían una expresión religiosa muy primitiva de pueblo bajo, también cuenta con sabios, considerándose una civilización de santones y sabios. En esa dialéctica pareciera ser que el Islam se diferencia de Europa Oriental y de América Latina en su lucha contra Occidente por el atraso sufrido. Tanto en Europa Oriental como en América Latina se acudió a la base plebeya, al pueblo, a los sentimientos y creencias populares. Acordémonos de toda la literatura rusa del siglo XIX desde Tolstoi, Dostoiewsky y toda la mística rusa, a la apelación al campesino, a los narodniki, a la religión popular en este caso ortodoxa o griega y no tan sólo la apelación literaria rusa contra el atraso desde el siglo XIX, ya desde el Romanticismo para acá, se apela al paganismo eslavo. Por otro lado, en América Latina también hacemos una apelación al pueblo campesino, al gaucho y, del mundo andino, al indio, al indigenismo, como que en las estructuras profundas de las clases mas oprimidas se encuentra la posibilidad del destino redentor. Por el contrario, en la civilización Islámica la apelación es a los sabios, a la cultura superior, a los dueños del conocimiento, a la religión del Libro. El Islam se considera heredero del judaísmo y del cristianismo. Sostienen que los actuales representantes de estas religiones han traicionado el verdadero legado del judaísmo y del cristianismo. Son los islámicos los verdaderos receptores y defensores del monoteísmo y hay que acudir al Libro y a los grandes pensadores. El periodismo bastardo busca deslegitimar, estereotipar y hacer del Islam una caricatura, tema muy bien planteado en el libro de Olivier Roy: "El Islam mundializado". El fenómeno que se está viviendo actualmente del Islam radicalizado no es un fenómeno plebeyo de ignorantes y analfabetos, sino todo lo contrario. Es un fenómeno producido por una gran diáspora de una civilización que se ha expandido por el mundo entero, y donde paradójicamente la mayor parte de la base de reclutas y la militancia islámica no se ha dado en los países propiamente árabes, sino en los países de Occidente donde estas minorías se han refugiado. En Europa y América del Norte fundamentalmente con los pakistanos en Inglaterra, los argelinos en Francia, los turcos en Alemania. Al encontrase en minoría se han visto obligados y precisados a conectarse entre sí para recuperar una identidad perdida. Y la han encontrado paradójicamente a través de Internet en los locutorios de Europa y América del Norte. Se han comunicado entre sí con la salvedad que, como todo producto de las grandes migraciones y de las grandes diásporas, los islámicos de Europa y América del Norte no hacen entre sí las diferencias étnicas y nacionales que se hacen en los países propiamente del mundo islámico. Aunque los conceptos de nación y de estado en el Islam no existen, no tienen realidad histórica, son temas fascinantes que el Islam ha cuestionado como la noción de democracia, la noción de estado y la noción de política. Para el Islam no existe la famosa división que fuera producto de las guerras de religión de Europa, la división entre los que es del César y lo que es de Dios. Esa división en el Islam no existe. En el Islam la religión y el poder van de consuno. Disculpen lo desordenado y desarticulado de mi discurso. Es la primera vez que lo expongo y tengo que confesar la dificultad de algo tan abismal como es atacar este objeto de análisis que es el Islam por la gran complejidad que significa. En este objeto de análisis hay elementos antropológicos, religiosos, filosóficos y sociológicos de una intensidad y fuerza tal, qué es realmente apasionante porque revuelve todo lo que hemos aprendido y conocido en Occidente. Lo pone en cuestión a todo. Dr. Saguier: quería agregar dos datos importantísimos para entender esto. Una cosa es la colonización que yo relaté, la colonización aguda, colonización premoderna, es una colonización religiosa. La prueba es que en América se destruían las idolatrías porque emanaban de la religión indígena. Recién ahora está apareciendo en Guatemala una especie de revisión religiosa. Pero la colonización decimonónica es producto de la Modernidad, que es la que entra en el espacio islámico, por ejemplo Francia en Argelia en la época de Napoleón III, y antes en 1830, a partir de los Borbones, y en Egipto, los ingleses. Todos ellos, o sea la colonización de las metrópolis europeas en el espacio islámico, respetaban la religión islámica. No se metieron con la religión. Al revés, la colonización fue bienvenida por parte de los árabes, porque en parte significaba una especie de emancipación del imperio otomano que los árabes veían como corrupto. Por lo tanto, una cosa es la colonización moderna posterior al Iluminismo y a la Revolución Francesa y otra cosa es la colonización premoderna. Y por otro lado, una cosa muy importante es la alusión que se hace de que el Islam se expandió con la conquista militar. Es falso. Toda la expansión islámica sobre el Norte de África, de lo que conocemos como el Magreb, que fue de una velocidad impresionante y que en pocas décadas llegó hasta Marruecos fue producto de dos causas. Por un lado de la invasión vándala, que había entrado en el siglo V y que eran arrianos y la derrota del donatismo, secta cristiana del siglo III, del tiempo de Diocleciano. Estas dos sectas, las que traían las tribus vándalas que eran de origen escandinavo y que procesaban la fe arriana y la del donatismo. -------------------------------------------------------------------------------- Agregar este sitio a Favoritos Recomendar este Sitio a un amigo Subir al comienzo © 2004 Eduardo R. Saguier - www.er-saguier.org / Prohibida la reproducción total o parcial de los contenidos sin autorización del Autor.

domingo, septiembre 24, 2006

Justicia y Dictadura. Convivencia Imposible (1968)

Justicia y Dictadura. Convivencia imposible y preludio del Cordobazo(1968) por Eduardo R. Saguier-CONICET e-mail: saguiere@ssdnet.com.ar http://www.er-saguier.org/ El nuevo golpe de estado, infligido en 1966 a la democracia argentina, era no sólo de naturaleza preventiva, dirigido contra el eventual caos que habría de producir la integración política del peronismo (hasta entonces proscrito) --que el gobierno Radical garantizaba-- sino también punitiva, para repeler o ahuyentar una supuesta amenaza izquierdista que la revolución Cubana preanunciaba y que el pase a la clandestinidad del Che Guevara aseguraba. Tanto la proscripción del Peronismo como la amenaza izquierdista estaban enmarcadas en el contexto de un mundo bipolar signado por la Guerra Fría entre dos bloques mundiales antagónicos. En este nuevo golpe, que difería notoriamente en su intensidad represiva con el que le precedió, que había derrocado a Frondizi en 1962, y con el que le habría de sobrevenir que depuso a Isabel Martínez de Perón en 1976, la vida político-partidaria fue su primera víctima. En esta debacle la proscripción se extendió a la totalidad de los partidos políticos, siguiéndole en la lista de víctimas la vida académico-universitaria, que se expresó trágicamente en la Noche de los Bastones Largos (VII-1966). Para el Cursillismo católico la universidad pública estaba identificada con el bloque mundial compuesto por los países integrantes del socialismo real. Es entonces que tanto la vida político-partidaria como la universitaria y sindical y también la judicial entraron a sufrir consecutivos atropellos, que fueron alimentando el clima insurreccional que finalmente se desató en junio de 1969, primero en el comedor estudiantil de Corrientes, y luego en Córdoba, más conocido este último como el Cordobazo. La pregunta a formularse entonces sería ¿la resistencia antidictatorial debía estar marcada sólo por una política anti-proscriptiva que hiciera eje en el peronismo o debía por el contrario abarcar a la totalidad del arco opositor de forma tal que también incluyera la recuperación de las libertades académicas, proscriptas de la vida universitaria desde julio de 1966? ¿la resistencia anti-dictatorial debía agotarse en la lucha obrera o de masas o debía incluir también la resistencia armada? ¿la resistencia anti-dictatorial debía agotarse en la lucha de calles o debía también incluir la resistencia judicial compuesta por el arsenal de recursos jurídicos, tales como los habeas corpus y los recursos de amparo? ¿no debía acaso hacerse lo imposible por parte de las fuerzas populares para evitar que el conflicto derivara en lucha armada? Antecedentes históricos de la Justicia Argentina En principio, en junio de 1966, los integrantes de la Corte Suprema de Justicia fueron dejados cesantes en sus cargos. (1) No obstante, a diferencia del gobierno del primer Peronismo (1949) y al de la denominada Revolución Libertadora (1955), el gobierno de la auto-titulada Revolución Argentina (Ongania) respetó en un comienzo el precepto constitucional que garantiza la inamovilidad de los jueces (art.96 de la CN), y no puso en comisión al Poder Judicial.(2) Asimismo, dicho gobierno de la titulada Revolución Argentina, en las respectivas provincias, y con la sola excepción de Misiones, confirmó a cada uno de los Tribunales Supremos.(3) Ahora bien, la circunstancia de no haber puesto en comisión al Poder Judicial ni haber decretado el estado de sitio ¿significaba acaso que la Dictadura de Ongania respetaba la independencia de la justicia, y que la población no se hallaba bajo un estado de sitio tácito o virtual, con sus libertades y garantías individuales coartadas, expuestas o amenazadas? Como es sabido, dicha Dictadura o Estado de Excepción, fundada en sus Actas y Estatutos, y sin necesidad de decretar formalmente el estado de sitio, había disuelto a los partidos políticos, les había prohibido el uso de sus distintivos y denominaciones, e incluso había entrado a sangre y fuego en la más importante universidad argentina, la Universidad de Buenos Aires (UBA) (4). Parafraseando a Hobbes, la dictadura vendría a ser “la verdadera puerta por donde entró la guerra a la república”, es decir donde tuvo su inicio lo que eventualmente devendría en tragedia, el verdadero preludio de una violencia totalitaria; pues en dictadura no “hay asamblea, ni votación, ni aceptación de la regla de la mayoría” (5). ¿Hubo entonces, en aquel clima represivo, algún juez que se atreviera a otorgar a dichos partidos el amparo judicial que les garantizara el cumplimiento de los derechos de reunión y asociación? No, por cierto. Ello no ocurrió, y ningún integrante del Poder Judicial a lo largo y ancho del país se dio por aludido, ni renunció a sus cargos. Cabe destacar que la intensidad represiva de ambas dictaduras, la de la Revolución Argentina y la del Proceso, fueron radicalmente diferentes. Mientras la Revolución Argentina (1966-72) podría ser caracterizada como la de una dictadura de baja intensidad, la del Proceso (1976-82), sin duda, debe ser evaluada como la de una de muy alta intensidad. Homenaje a la Reforma Universitaria Sin embargo, dos años después de producido el golpe de estado, y tras numerosos atropellos a las libertades públicas, en oportunidad de celebrarse en Rosario (Santa Fe), en junio de 1968, el cincuentenario de la Reforma Universitaria, ocurrió un acontecimiento de resistencia judicial, único en los anales de la historia forense argentina y latinoamericana, muy poco mencionado y hasta si se quiere extrañamente ocultado por la historiografía contemporánea. (6) Dos jueces del foro Rosarino (Gardella y Frávega), insuflados de un idealismo humanitario-universalista, y alegando la inexistencia del estado de sitio que pudiera haber enervado el derecho de reunión garantizado por la Constitución Nacional, otorgaron a la Comisión de Homenaje a la Reforma Universitaria, el Recurso de Amparo solicitado para realizar un acto público y conmemorativo, el cual había sido previamente prohibido por las autoridades locales y nacionales (Apéndice A). La comisión de homenaje que encabezo el acto cruelmente reprimido estuvo presidida por el ex decano de la Facultad de Medicina Luis Munist, y por el Ing. Ismael Bordabehere, firmante junto a Deodoro Roca, Gumersindo Sayago, Horacio Valdés y Enrique Barros, del legendario "Manifiesto Liminar" de 1918. Ismael era hermano de Enzo Bordabehere, legislador asesinado en el recinto del Senado en la década del treinta. (Apéndice B). Más aún, la Suprema Corte Provincial, lejos de repudiar sendos fallos judiciales, apoyó enfáticamente los mismos con una Acordada o declaración pública (Apéndice-C). Reprimidos los dos consecutivos actos de homenaje en forma violenta y despiadada, ambos jueces no se arredraron y aplicaron luego al Jefe de Policía de Rosario un arresto de treinta (30) días, que los mismos apelaron (Apéndice-D). La justicia con la que el foro y la juventud universitaria de Rosario intento homenajear a la precedente juventud universitaria de Córdoba pretendía asimismo saldar la deuda de éxodo y ruinas ocasionada en el ámbito universitario por la Noche de los Bastones Largos. Como es de imaginar, sin perder sus reflejos, las autoridades dictatoriales centrales, impregnadas de un decisionismo Schmittiano y de una clara distinción entre los que consideraba sus “amigos” y los que reputaba como sus “enemigos”, temerosas que el ejemplo Rosarino cundiera, y que el país cayera en manos “enemigas”, como en el pasado mes de mayo de 1968 había acontecido en París, decretó de inmediato, sin necesidad de recurrir al estado de sitio, la intervención del Poder Judicial de Santa Fe, con lo que el mensaje instalado en la opinión pública local y nacional era algo así como la ratificación suprema de la mencionada Noche de los Bastones Largos. Esta intervención fue declarada el 24 de junio de 1968, como una excepción que aniquilaba la regla disuasoria que se había inaugurado dos años antes, cuando se instauró el golpe de estado, la que como norma había respetado la integridad de los poderes judiciales provinciales (Apéndice-E). Un año más tarde, el 30 de junio de 1969, producido el Cordobazo y el subsiguiente asesinato del sindicalista Augusto T. Vandor, la declaratoria de estado de sitio ya no pudo evitarse. Tampoco dicha intervención del poder judicial santafesino, al igual que la remoción de la Corte Suprema de Justicia ocurrida en 1966, llevaba implícita, según lo declaró entonces el Ministro del Interior Dr. Guillermo Borda la puesta en “estado de comisión” del personal judicial. Sin embargo, su primer impacto fue el de un generalizado clima de terrorismo de estado, que se puso de manifiesto con la remoción y/o renuncia de los jueces Gardella, Frávega y Basualdo, y la de los integrantes de la Corte Suprema Provincial (Sala, Pérez Martín, Rodríguez Sager, Sánchez Almeyra, Sanguinetti, Giavedoni), y su reemplazo con otros jueces, fundándose para ello en el art.6º de la Constitución Nacional (7). Para las funciones interventoras el Poder Ejecutivo Nacional designó al doctor Darío Sarachaga, conocido jurista de la entraña nacionalista-católica, quien asumió el 26 de junio de dicho año. El anuncio fue formulado en la mañana del 24 de junio por el ministro del interior, doctor Guillermo Borda, quien señaló que “la grave determinación tomada por el gobierno nacional” obedece a la situación creada con motivo de los conflictos estudiantiles ocurridos en ocasión de celebrarse el aniversario de la reforma universitaria. Borda pertenecía al elenco docente exonerado de la UBA en 1955 por haber firmado la reelección de Perón, los cuales merced a la fundación de las universidades privadas durante la gestión presidencial de Frondizi pudieron recuperar sus cátedras en las universidades católicas (8). Este elenco docente se había hecho fuerte en la Facultad de Derecho de la Universidad Católica (UCA) desde donde conspiraban para vengarse del agravio sufrido durante la Revolución Libertadora (9). Fundamentos de la Intervención al Poder Judicial de Santa Fe La ley que dictó la Intervención estuvo acompañada por un mensaje del Ministerio del Interior Borda, en el que expresaba: “El pueblo de la República ha visto con estupor que dos jueces de la provincia de Santa Fe [Gardella y Frávega], después de hacer lugar a un recurso de amparo destinado a posibilitar la realización de un acto prohibido por el Poder Ejecutivo, se pusieron al frente de una manifestación inequívocamente política, no sólo por sus finalidades, sino también por las personas que la encabezaban. “El mantenimiento del orden público es una atribución exclusiva del Poder Ejecutivo; es también su deber más primario y elemental, un deber a cuyo cumplimiento no puede sustraerse. “Si bien el respeto por la independencia del Poder Judicial es el basamento ineludible del estado de derecho, no es menos cierto que tal respeto sólo es debido en orden a las atribuciones propias de dicho poder. Si, por el contrario, este pretende inmiscuirse en lo que son atributos de los otros poderes del Estado, éstos tienen el deber constitucional de impedir tales excesos. Pues no hay que confundir independencia del Poder Judicial, con gobierno de los jueces. (10) “Es muy importante para un país tener jueces íntegros y valientes; pero es igualmente importante que ellos tengan una conciencia muy ajustada y cabal de los límites de sus atribuciones. “El avance de un poder sobre otro constituye un factor hondamente perturbador de esa armonía funcional, sin la cual la vida social sufre la penetración de un factor más y muy grave, de disociación y anarquía. “En ningún momento podría el Poder Ejecutivo declinar su esencial atributo de mantener el orden; mucho menos podría hacerlo en momentos como el presente, en que muchos países son sacudidos por una ola de violencia instrumentada por minorías extremistas, que persiguen la disolución social y la anarquía. “Este movimiento de alcances internacionales se propone hacer pie en nuestro país, en circunstancias en que su pueblo quiere trabajar en paz y seguir gozando de seguridad y libertad. “Todo ello hace particularmente grave la interferencia de aquellos magistrados, que pretendieron evitar el cumplimiento de medidas que el mantenimiento del orden hacía inexcusables. “Si sólo se tratara de una actitud aislada de los aludidos magistrados, el problema debía haberse resuelto por la vía normal de su enjuiciamiento. Pero ha existido otro hecho más grave aún; la Suprema Corte provincial, lejos de condenar tan reprobable conducta, la ha apoyado con una declaración pública realmente insólita, pues los tribunales de justicia no pueden hacer manifestaciones respecto del derecho que asiste a quienes se encuentran en conflicto, sino en el expediente en el cual la cuestión está planteada y en el momento de dictar sentencia. Pero el aludido tribunal, en lugar de esperar las actuaciones que debían llegarle por vía de apelación, ha hecho, fuera del expediente, una declaración que además de importar un juzgamiento, tiene un significado político evidente. “Todo ello demuestra la necesidad impostergable de reorganizar el Poder Judicial de aquella provincia, usando el remedio excepcional que brinda el artículo 6º de la Constitución Nacional. “Es por ello que elevo a la consideración de V.E el adjunto proyecto de ley. Dios guarde a vuestra Excelencia”. La designación del interventor Simultáneamente con la mencionada ley, se dio a conocer un decreto del Poder Ejecutivo por el cual se designó Interventor, con el alcance indicado en aquella ley, al doctor Darío Sarachaga, quien será asistido por un secretario que él designará y por el personal auxiliar que sus tareas exijan”. Manifestaciones del ministro del interior. En una breve conversación que mantuvo con los cronistas, el ministro del interior Dr. Borda, consultado al respecto dijo que la intervención en el Poder Judicial no lleva implícita la declaración en “estado de comisión” del personal de éste, aunque el interventor está facultado para remover y reemplazar a los integrantes del Poder Judicial”. Se le preguntó si esta medida puede determinar un conflicto de poderes, a lo que respondió: “No hay conflicto de poderes ni hay colisión con los Estatutos o el Acta de la Revolución, ya que es una medida fundada en el art.6º de la Constitución Nacional”. El Poder Ejecutivo Nacional –agregó—pone en ejecución la potestad que le atribuye la Constitución Nacional”. El doctor Sarachaga El doctor Sarachaga, que nació en la provincia de Corrientes en el año 1901, cursó estudios en el Colegio Militar de la Nación entre los años 1919 y 1922 y en la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de Buenos Aires, de donde egresó como abogado en 1934. Posteriormente, desde 1947 hasta 1953, fue Fiscal de Cámara de Apelaciones de la Capital Federal y profesor en la Escuela de Suboficiales Sargento Cabral. En la actualidad ocupa el cargo de fiscal de estado en la provincia de Buenos Aires. Entre otras distinciones, el doctor Sarachaga recibió la Orden de Malta y la Orden de Isabel la Católica, de España. (La Prensa, 25-VI-1968) Conclusión La historia política del poder judicial argentino debe reconocer en los violentos sucesos que jalonaron la conmemoración del cincuentenario de la Reforma Universitaria en junio de 1968 un umbral significativo en la resistencia político-cultural a la dictadura desatada en 1966. Es decir, se debe reconocer en dichos hechos un hito que, a juicio de Carlos del Frede, “…marcó a fuego a la institución”. La dictadura de Onganía envió al doctor Darío Saráchaga como presidente de una corte “…que en los hechos subordinó la Constitución Nacional a los preceptos del estatuto de la llamada Revolución Argentina. Con mucha dignidad, tres jueces renunciaron ante tamaña invasión, pero el poder judicial santafesino ya no fue el mismo” (11). Amén de su rol como uno de los preludios de la tragedia que se habría de desatar posteriormente con el Proceso, para del Frede (2006), treinta años después de dicha Intervención las huellas del terrorismo de estado “…se perciben en casi todos los juzgados”. Según lo que narraron decenas de funcionarios del poder judicial entrevistados a lo largo de varios años por Del Frede, la democracia de transición “…generó en los estudios jurídicos influyentes, tanto santafesinos como rosarinos, una nueva dependencia del poder político” (12). Y más aún, en las facultades de derecho “…no se dictan cátedras ni seminarios sobre historia política del poder judicial de los últimos cuarenta años ni tampoco se promueven investigaciones sobre los orígenes de los jueces ni existen debates públicos en torno a sentencias de indudable resonancia social” (13). Notas (1) Pellet Lastra, 2001, 280 (2) Pellet Lastra, 2001, 287 (3) Pellet Lastra, 2001, 297 (4) ver Rivera Echenique, 1976, (5) Galimidi, 2004, 163 y 164. (6) Pellet Lastra y Anguita y Caparrós ignoran olímpicamente este episodio. (7) El Juez Gardella, quien había sido el que inició la ofensiva en defensa del derecho de reunión se fue a Alemania en 1975 y recién retornó en 1987. (8) ver Selser, 1973. (9) Este núcleo duro del catolicismo estaba formado por los profesores Guillermo Borda, Jorge Llambías, Tomás Casares, Luis Cabral, Faustino Legón, Luis M. Ojea Quintana, Werner Goldschmidt, José Caramés Ferro, Luis M. de Pablo Pardo, Juan M. Bargalló cirio, Ricardo Zorraquín Becú, Abelardo Rossi, y Carlos J. Zavala Rodríguez. (10) Sobre las invasiones de un poder en otro durante el siglo XIX, ver Saguier (1995) (11) Del Frede, 2006; (12) Del Frede, 2006; (13) Del Frede, 2006. Bibliografía Anguita, Eduardo y Martín Caparrós (1998): La Voluntad. Una historia de la militancia revolucionaria en la Argentina 1966-1978 (Buenos Aires: Ed. Norma); Flory, Thomas (1975): "Judicial Politics in Nineteenth-Century Brazil", Hispanic American Historical Review, v.55, n.4, 1975, 664-692; reply by R. Barman y J. Barman, in Hispanic American Historical Review, v.57, 1977, 695-701; and counterreply by Thomas Flory, in Hispanic American Historical Review, v.57, 1977, 702-706; Frede, Carlos del (2006): El Lado Oscuro de la Justicia Santafesina, http://www.postalesdelsur.net/ver_archi.php?que_nota=notas311 Galimidi, José Luis (2004): Leviatán Conquistador. Reverencia y legitimidad en la filosofía política de Thomas Hobbes (Rosario: Homo Sapiens); Gargarella, Roberto (1996): La justicia frente al gobierno. Sobre el carácter contramayoritario del poder judicial (Barcelona: Ariel); Höffe, Gotfried (2003): Justicia política (Buenos Aires: Paidós); Kaufmann, Mathias (1991, 1999): ¿Derecho Sin Reglas? Los Principios Filosóficos de la Teoría del Estado y del Derecho de Carl Schmitt (México: Distribuciones Fontamara); La Prensa, 25-VI-1968: Fundamentos de la Intervención al Poder Judicial de Santa Fé; Mires, Fernando (2001): Teoría de la profesión política. Corruptos, “milicos” y demagogos (CDB Publicaciones, Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la Universidad Central de Venezuela); Pellet Lastra, Arturo (2001): Historia Política de la Corte (1930-1990) (Buenos Aires: Ad-Hoc); Rivera Echenique, Silvia (1976): Militarismo en la Argentina: golpe de estado de junio de 1966 (México: UNAM, Facultad de Ciencias Políticas y Sociales); Rus Rufino, Salvador y Joaquín E. Meabe (2001): Justicia, Derecho y Fuerza (Madrid: Ed. Tecnos); Saguier, Eduardo R. (1995): La Justicia como ámbito de contienda facciosa. El Fuero Federal en Argentina (siglo XIX) (publicado en 1995 en Región y sociedad en Latinoamérica: su problemática en el noroeste argentino [Actas del Primer Congreso de Investigación Social celebrado en Tucumán entre el 6 y el 8 de setiembre de 1995, pp.113-123]; bajo el título: "La magistratura como herramienta de contienda política. La Justicia Federal en el siglo XIX de la Argentina"), reproducido en el cap. 13 del tomo VII de la obra titulada Un Debate Histórico Inconcluso en América Latina, http://www.er-saguier.org/; Selser, Gregorio (1973): El Onganiato: la llamaban revolución argentina (Buenos Aires: Carlos Samonta); Serrafero, Mario D. (2005): Exceptocracia ¿Confín de la Democracia? Intervención federal, estado de sitio y decretos de necesidad y urgencia (Buenos Aires: Lumiere); Yanzi Ferreira, Ramón Pedro (1995): "El Estado de Sitio y la Jurisprudencia de la Corte Suprema de Justicia de la Nación (1866-1930)", Cuadernos de Historia (Córdoba), n.5, 149-174; Apéndice-A Apoyo en Rosario; Prohibición del Acto; un Recurso de Amparo; Manifestación Relámpago (Clarín, jueves 13 de junio de 1968, p.31) Rosario, 12 (De nuestra agencia).- Su apoyo al paro nacional dispuesto por la Federación Universitaria Argentina para el viernes 14, ha dado a conocer la Asamblea General del Centro de Estudiantes de Rosario. Puntualiza la declaración: “Al cumplirse el 50 aniversario nos encontramos en lucha diaria contra la política de la intervención, la limitación, la institucionalización del acomodo, el nombramiento a dedo” de seudo profesores, obsecuentes a los dictados de los interventores, la orientación tecnócrata y anti-popular de los planes de estudio, y ubicando nuestro accionar en contra de la dictadura oligárquico-militar, en la perspectiva de que nuestras luchas, unidas a las de los trabajadores y el pueblo, instauren un gobierno popular y antiimperialista. ………………………………………………………………………………………….. Prohibición Los organizadores de la reunión central por la Reforma Universitaria han apelado de la medida policial que prohibió la realización del acto anunciado para mañana, a las 19, en el Centro Catalán, de esta ciudad. Se había anunciado que a la ceremonia, asistiría su presidencia colegiada, que integran Carlos Sánchez Viamonte, Arturo U. Illia, Alicia Moreau de Justo, Luciano Molinas y Josué Gollán, quienes usarían de la palabra. Asimismo, se encontrarían presentes el doctor Camilo Muniagurria, firmante del Manifiesto Liminar de la Reforma, de 1918; el dirigente estudiantil Luis Carello, Antonio Scipione y el rector de la Universidad de San Marcos (Lima). Recurso de Amparo Al ser notificados por la policía de la resolución denegatoria, los organizadores del acto evocativo presentaron un recurso de amparo ante el juez en lo civil y comercial de la 4ª nominación, doctor Raul Gardella, quien ya había oficiado, en la tarde de hoy al Jefe de Policía, con el objeto de que informe sobre los motivos que determinaron la prohibición. Incidentes Mientras distintos núcleos estudiantiles han hecho pública su adhesión a los postulados reformistas, al cumplirse el 50 aniversario de su nacimiento se registraron algunos incidentes en distintas facultades. En Medicina, como lo informamos aparte, se redujo todo a algunos petardos y muñeco grotesco pendiendo en un patio. En Ingeniería, Pellegrini 250, hubo corridas, gases, la dispersión posterior de los manifestantes. Del grotesco muñeco colgaba un cartel que decía: “Viva la Reforma Universitaria, abajo Picena y Castiñeiras y la dictadura. Por el paro del 15”. Eran las 11.15 en uno de los patios –el que da sobre la calle Santa Fe—de la Facultad de Ciencias Médicas de Rosario. Previamente, petardos y conatos de manifestación. Una cortina blanca que cae al primer estallido, pero tras el susto, nada mas. El clima predecía “algo”. Cantidad desusada de estudiantes en la facultad y en las inmediaciones. Aun mayor, casi, el numero de policías. Nuevos estallidos, sin consecuencias. Un agente encontró un paquete. Otra bomba casera, sin estallar. Brevemente, había transcurrido un acto mas –de los clásicos relámpagos—del estudiantado rosarino. No hubo detenciones ni agresión física. Fuente: Clarín, jueves 13 de junio de 1968, p.31) Apéndice-B Desórdenes por la Celebración de la Reforma (La Nación, viernes 14 de junio de 1968, p.1, col.1; y p.20, columnas 1 al 7) En Rosario se prohibió un acto que tenía permiso judicial La ciudad de Rosario fue escenario, ayer, de un serio desorden, al prohibir la policía un acto de adhesión a la celebración del 50º aniversario de la Reforma Universitaria, que había sido autorizado por resolución judicial. En La Plata, en cambio, retornó la tranquilidad, alterada la antevíspera por disturbios estudiantiles. Para hoy está anunciado un paro universitario, en testimonio de homenaje a la Reforma. En Rosario Rosario.- No obstante haber autorizado el juez de primera instancia en lo civil y comercial, doctor Raúl Gardella, la realización del acto en homenaje al cincuentenario de la reforma universitaria, en el local del Centro Catalá, Entre Ríos 761, la policía no permitió que el mismo se llevara a efecto. Para ello se impidió a varios de los organizadores de la reunión que pudieran llegar al sitio, apelando a enérgicas invitaciones de volver sobre sus pasos, con un marco de bastones de caucho y exhibición de armas de fuego. Fue así que al doctor Camilo J. Muniagurria, presidente de la Comisión Nacional de Homenaje a la Reforma Universitaria, al doctor Carlos H. Perette y a otros, se les interceptó el paso en la esquina de Sarmiento y San Lorenzo, cuando habían dejado el estudio jurídico del primero para dirigirse al Centro Catalá, distante tres cuadras y media. Severa vigilancia Desde antes de las 15 el tránsito de vehículos por la calle Entre Ríos entre Córdoba y Santa Fé, quedó suspendido. Poco después, en esa cuadra, frente al local del Centre Catalá, se instaló una autobomba y numerosa vigilancia policial fue colocada en las esquinas de acceso. Asimismo, los peatones no podían pasan por esa calle, sino justificaban vivir en alguna de sus casas o tener que realizar alguna diligencia. Había grupos de estudiantes y profesionales en las calles lindantes, a la espera de que se realizara el acto, lo que no se produjo. Incidentes El juez doctor Raúl Gardella concurrió al local del Centre Catalá poco antes de las 19 y aclaró ante la autoridad policial que el acto organizado por los reformistas estaba autorizado por él y que no debía impedirse que se realizara. La respuesta al magistrado fue de que el acto estaba prohibido por resolución policial, pero que se daría conocimiento de la novedad a la superioridad. El Dr. Gardella volvió por segunda vez, poco más tarde para hacer constatación y comprobar que si su resolución se cumplía, labrando un acta a esos efectos. En esas circunstancias fue seguido por un grupo de personas, alrededor de un centenar, que se encaminó detrás de él, hacia el Centre Catalá. Al juez le fue franqueado el paso por la policía, mas no ocurrió lo mismo con las personas que lo seguían. A estas se les aconsejó que se alejaran del lugar. Hubo cierta resistencia a ello, algunos manotones y, finalmente, un incidente. La policía actuó en forma contundente, y se vió rodar por el pavimento a una persona de barba espesa, al parecer alcanzado por un bastonazo. La enérgica acción policial desbandó al grupo que fue corrido por la calle Entre Ríos hasta Córdoba, y por esta arteria hasta avenida Corrientes. En ese lugar existe una confitería en la que buscaron refugio las personas que huían. Allí también entró la policía. Hubo dentro de la misma un descomunal desorden, gritos, vasos y botellas rotos, y por último, se obligó al dueño del comercio a que se cerrara la confitería. El centro de la ciudad estuvo durante varias horas con una fuerte vigilancia y el tránsito se desvió en distintas direcciones mientras a los peatones se los obligaba a circular. Detenidos y heridos Poco después que se produjeron las corridas por calle Entre Ríos y Córdoba se conoció la nómina de detenidos y heridos. Uno de ellos fue Eduardo Ricardo Saguier, domiciliado en la calle Talcahuano 10 de la Capital Federal, y otro, Aldo Algrecchi, argentino de 15 años, estudiante, Ceballos 1038. Ambos están internados y en carácter de detenidos en la asistencia pública. En la comisaría 3ª, se encuentran detenidos Luis Armando Carello, de 23 años, soltero, estudiante de derecho, que vive en Avenida Francia 842, quien presenta lesiones en la nariz; Luis Horacio Alaniz, de 25 años casado, estudiante, y el doctor Martín Lovagnini, abogado, que se domicilia en 1º de Mayo 1368. Acta Judicial En el acta labrada por el Dr. Gardella, a raíz de la prohibición del acto, se expresda que el magistrado comprobó que personal policial impedía el acceso al local donde aquel se debía realizar. Señala seguidamente que se le expresó allí que se cumplían órdenes del jefe de policía. A poco de ello –dice—cuando se dirigía por calle Córdoba, al llegar a Entre Ríos, le fue interrumpido el paso por personal policial, con exhibición de armas. En ese momento –destaca el magistrado—se produjo un grave incidente con violenta represión policial hacia un grupo de personas que quería avanzar hacia el lugar donde se pensaba realizar el acto, presenciado por los suscriptos (doctor Gardella y su Secretaria, doctora G. de la Torre). La represión policial –consignase—culminó con algunas personas heridas. Posteriormente, continúa, se solicitó la presencia del comisario de la seccional 3ª, con jurisdicción en el lugar de los sucesos. Ese funcionario, señor Alfredo Luis Bagli, fue intimado a expresar los motivos por los cuales no se permitía el acceso al acto, y manifestó que ello se debía a una orden del jefe de policía. Al advertírsele que existía orden judicial autorizando su realización, manifestó el comisario Bagli que lo sabía, pero que se atenía a las órdenes de su superior. En esos momentos –según el acta labrada-- hicieron acto de presencia en el lugar los doctores Oscar Borgonovo, Alberto Natale y Rafael Martínez Raymonda, manifestando uno de ellos, patrocinante con el doctor Natale del recurso de amparo, que denunciaban actos de agresión policial contra el público que intentaba dirigirse al lugar donde se iba a realizar el acto. Se expresa también que en la esquina de Córdoba y Maipú fue testigo presencial de un procedimiento efectuado por personal policial, que llegó en tres vehículos para prohibir el avance del doctor Carlos Perette, del señor Scipione y de un grupo de personas que lo acompañaba. Asimismo en la calle San Lorenzo entre Sarmiento y Mitre, pocos minutos después personal policial portando metralletas –dicen los denunciantes—impidió al doctor Camilo Muniagurria, al doctor Bravo, al ingeniero Bordabehere, al señor Marc y otras personas, que avanzaran hacia el lugar del acto, llegándose a violencias físicas sobre el miembro de la comisión doctor Horacio Fidel López. Exprésase finalmente en el acta que ante la reiteración de la negativa por parte de la referida autoridad policial se retiró el magistrado en compañía de la secretaria actuante y de los profesionales mencionados. Apelación Corresponde señalar que ante la resolución judicial de permitir el acto, el doctor Adolfo Posner, de la Fiscalía de estado de la provincia, se presentó ante la justicia apelando esa resolución. El juez concedió la apelación con efecto devolutivo, es decir, que el fallo continuaba en plena vigencia hasta tanto resolviera la Cámara, pero dado el feriado de ayer, no se pudo integrar ese tribunal. Declaraciones Alrededor de las 20, los doctores Camilo J. Muniagurria, Héctor F. Bravo y el Ingeniero Ismael Bordabehere, destacados organizadores del homenaje a la reforma universitaria, estuvieron en esta corresponsalía para referirse a la prohibición policial. Expresaron que ellos se disponían a acudir al sitio donde debía realizarse el acto con la garantía que les ofrecía una resolución judicial y que la policía, en cumplimiento de severas ordenes de la superioridad –que no acató el fallo judicial—con marcada energía les impidió el paso. Añadieron que al presentar la acción de amparo se denunció la violación de la garantía constitucional del derecho de reunión y que “esa garantía, dentro del orden jurídico preexistente, y aún vigente, no está enervada desde que no existe el estado de sitio que pueda suspenderla”. Conferencia de prensa Una conferencia de prensa que contó con la presencia de ex dirigentes políticos y estudiantes se efectuó en el hotel Savoy pasado el mediodía. Se encontraban entre otros, los doctores Muniagurria, Rafael Martínez Raymonda, Oscar Borgonovo, y José Brailovsky, el Ingeniero Ismael Bordabehere y la doctora María Dorso. El doctor Alberto Natale, que fue quien patrocinó con los doctores Horacio Fidel López y Oscar Borgonovo a la comisión regional de homenaje a la reforma, en la acción de amparo, informó acerca del trámite judicial cumplido. El estudiante Luis Carello, en nombre del partido reformista de Derecho Franja Morada, aludió seguidamente a la actual situación universitaria y dijo que prácticamente, las facultades permanecían ocupadas por fuerzas policiales. Agregó que en los últimos días se habían registrado hechos que atentaban contra los derechos del estudiantado y destacó la significación del acto de homenaje a la reforma, afirmando que en él no existían distingos entre universitarios y trabajadores. Desmintió luego conceptos del Ministro del interior, doctor Guillermo A. Borda, acerca de la situación universitaria, y enfáticamente manifestó: “los estudiantes universitarios no reconocemos ninguna otra reforma que la de 1918, actualizada por este movimiento que hoy sostenemos con nuestra lucha y que ha de seguir bregando contra todo intento de imponernos otro régimen que nunca hemos de aceptar”. Adhesiones El doctor Camilo Muniagurria dio a conocer una adhesión enviada por el doctor Luciano F. Molinas. Hubo además otra del ex presidente Arturo U. Illia. Por su parte el doctor Carlos Perette anunció que asistiría al acto en representación del doctor Illia. El dirigente obrero Antonio Scipione, que también participó en la reunión del Savoy Hotel, manifestó que se sentía complacido de estar presente y compartir la voz de protesta del estudiantado. Otro recurso La prohibición de otro acto organizado para hoy por efectuarse en la sala del cine Nilo por la Comisión Popular de Homenaje a la Reforma Universitaria, dio lugar a una nueva presentación ante la justicia. Este recurso de amparo fue presentado ante el juez de Trabajo, doctor Enrique Basualdo, quien como primera providencia pidió al jefe de Policía que informara sobre las razones en que se fundaba la prohibición del acto. Acto improvisado En el vestíbulo del Hotel Italia se improvisó una acto del que participaron entre otros, el dirigente sindical Antonio Scipione, el ex diputado nacional Jorge Selser, el miembro de la Comisión Nacional de Homenaje a la Reforma Universitaria doctor Juan Carlos Rubinstein, y el doctor Perette. Cuando el ex vicepresidente estaba haciendo uso de la palabra, irrumpió en el local una brigada de policías uniformados fuertemente armados. Uno de los representantes del orden pidió a las personas allí reunidas –que sumaban mas de cien—que se retiraran del lugar. La orden fue acatada tras ser brevemente resistida. Una vez en la calle todos los nombrados al comienzo y otros dirigentes radicales ascendieron a varios automóviles y se dirigieron a un restaurante donde eran esperados por otros miembros de la Comisión de Homenaje a la Reforma Universitaria. Fuente: La Nación, viernes 14 de junio de 1968, p.1, col.1; y p.20, columnas 1 al 7) Impidió la policía otro acto en Rosario (La Prensa, sábado 15-VI-1968) Hubo incidencias y no se permitió al juez que lo había autorizado llegar hasta el lugar Rosario (Santa Fe).- Tampoco pudo realizarse el acto, esta vez preparado para ayer, por la Comisión Popular de Homenaje a la Reforma Universitaria, en el local del cine El Nilo situado en la calle Sarmiento 1328. Desde mucho antes de la hora anunciada para su comienzo –las 19—numerosas fuerzas policiales se situaron en las adyacencias del local, en especial modo en la intersección de las calles Sarmiento y Tres de Febrero y Sarmiento y Nueve de Julio. En ambos lugares se apostaron fuerzas que se transportaron en vehículos, lo mismo que soldados de la Guardia de Seguridad de caballería. Con tan fuertes dotaciones de policías era imposible llegar al local. Algunos particulares, seguramente organizadores del acto, pugnaron por superar la resistencia policial, pero fueron siempre dispersados. Algunos manifestaron a viva voz sus protestas, aduciendo que se contaba en su favor con la resolución del juez Doctor Armando Frávega, que lo autorizaba haciendo lugar al recurso de amparo interpuesto por el doctor Mario Alberto Segovia Mayer. Llega al lugar el juez Pasadas las 19 se hizo presente en el lugar el referido magistrado. Al llegar cerca de 3 de Febrero y Sarmiento fue atendido por el comisario Manuel Valdebenítez, de la sección 12. El magistrado lo hizo acompañado por el agente fiscal, doctor Edmundo Flores, y la secretaría de turno. Al impedírsele llegar hasta la puerta del cinematógrafo, ya que encontró firme resistencia, el doctor Frávega requirió la presencia del comisario de la sección 3ª Alfredo Bagli, quien lo atendió y, ante su pedido de permitir el acto, por el comando radioeléctrico solicitó permiso a la superioridad. Se le contestó que se estaba cumpliendo órdenes superiores, y que el acceso al local estaba prohibido. Se produjo un forcejeo entre los particulares que rodeaban al magistrado y la policía. El fiscal, que estuvo en el tumulto, informó a los periodistas que había sido empujado en esas circunstancias. Al no poder proseguir, el grupo retornó por Sarmiento, y entre Mendoza y Tres de Febrero se produjo otro tumulto. Trátase de agredir al Fiscal En ese momento un agente trató de agredir al doctor Flores, por lo que éste, en forma airada y en términos jurídicos, dirigiéndose al doctor Frávega dijo: “Su señoría, haga detener a este agente. Acto seguido, el Fiscal insistió ante el Juez, quien ordenó al comisario seccional que hiciera constituir detenido en el Palacio de los Tribunales, una vez identificado, al policía que había actuado de esa manera. El comisario Bagli brindó protección en todo momento a los magistrados. Golpean a un periodista En uno de esos tumultos, algunos policías aplicaron varios golpes a un periodista del diario local Crónica, mientras estaba cumpliendo sus funciones informativas y pese a haberse identificado en ese carácter. Se retira el magistrado Como no pudieron hacer cumplir la orden judicial, tanto el doctor Frávega como el doctor Flores y la secretaria, tomaron por la calle Mendoza en dirección oeste, y se detuvieron en mitad de cuadra a la espera del doctor Roberto Rosua, vicepresidente del Colegio de Abogados de Rosario, designado por este organismo para hacerse presente en el acto, y ver que se cumpliera con lo dictaminado por la justicia. El doctor Rosua trató de comunicarse con el presidente de la Corte Suprema, doctor Raúl Sala, pero al no localizarlo lo hizo telefónicamente con el doctor Virgilio Sánchez Almeyra, integrante del Superior Tribunal, a quien impuso de los hechos. El doctor Sánchez Almeyra respondió que se daba por enterado. Un nuevo intento se hizo para lograr quebrar la negativa policial. Por el mismo comando radioeléctrico se estableció comunicación y el fiscal, ante una nueva negativa, preguntó al jefe de policía quien era el que lo impedía. Se le respondió que era por orden superior. Al preguntar el doctor Flores: ¿Quién es el superior?, ¿Dios?, se le cortó la comunicación. Inmediatamente el juez y algunos abogados que se habían agregado al grupo se trasladaron a un estudio de la calle Buenos Aires, donde se redactó el acta correspondiente. Enérgica acción de la policía A todo esto los particulares que no cejaban en su intento de acercarse al lugar de los sucesos, eran disueltos por la enérgica acción de la policía. Algunos optaron por encaminarse hacia el sector más céntrico de la ciudad. En San Martín y San Luis fueron arrojados tres petardos, que provocaron cierta alarma. Hubo algunas corridas y los que fueron detenidos recobraron su libertad poco después. La zona céntrica se vio convulsionada nuevamente, pero no llegó a alterarse mayormente el orden, dado que la policía tomó sus precauciones. En calles que cruzan la de Córdoba se estableció rigurosa vigilancia y en el tramo comprendido entre Maipú y Avenida Corrientes se apostaron numerosas fuerzas, pero la mayor cantidad se mantuvo en las inmediaciones del cinematógrafo El Nilo. Por momentos en este sector se desvió el tránsito de vehículos. Fuente: La Prensa, sábado 15-VI-1968 Un Juez y un Fiscal Agredidos por la Policía en el Tumulto de Rosario (La Razón, sábado 15 de junio de 1968) En Rosario Rosario (de nuestra agencia) Cuando aún no se habían acallado los comentarios y la condenación unánime de la represión policial efectuada la antevíspera, una nueva insubordinación de la Policía al Poder Judicial volvió a ser el factor desencadenante de un hecho similar que, si bien no tuvo las derivaciones de aquél, provocó inquietud y alarma en la zona céntrica. La Comisión Popular de Homenaje a la Reforma Universitaria había organizado un acto público de adhesión al cincuentenario de aquélla que debía realizarse anoche, a las 19, en la sala del cine El Nilo, situado en Sarmiento 1328, y que, en principio fue prohibido por la jefatura de policía. Los organizadores de la reunión, en la que debían hacer uso de la palabra dirigentes gremiales y profesionales, presentaron un recurso de amparo ante el juez del Trabajo de la segunda nominación, doctor Armando Frávega, quien hizo lugar al mismo ordenando a la policía que se abstuviera de impedirlo, basándose en que no hay estado de sitio declarado que afecte el derecho constitucional de libre reunión y que, por otra parte, no hay ningún estado de conmoción interna como lo reconociera públicamente el ministro del interior, doctor Borda. El asesor letrado de la policía recurrió de la resolución, que fue confirmada en todas sus partes por la Cámara de Apelaciones del Trabajo. No obstante esto, la policía mantuvo su decisión de prohibirlo, montando en las inmediaciones de la referida sala un dispositivo de represión, similar al de la antevíspera, que se extendía por varias cuadras a la redonda. Como se obstruyera el paso del público hacia el lugar de la reunión, se hizo presente el juez doctor Frávega, quien actuando con energía, contuvo la acción represiva de la policía, al mismo tiempo que exigía la comparencia del jefe de esas fuerzas, no haciéndose visible a su requerimiento ningún oficial de jerarquía, hasta que se advirtió la presencia, en un jeep, del comisario de la seccional 3ª, Alfredo Leopoldo Bagli, a quien le ordenó que no perturbara ni impidiera el tránsito de las personas. El funcionario manifestó que cumplía órdenes, por lo que el juez pidió que se comunicara con sus superiores a fin de quien indicara quien había impartido la orden de represión. Por el Comando Radioeléctrico el comisario inspector Barrionuevo contestó desde la Jefatura “que el acto no se realizaba por orden superior. Mientras se desarrollaba esa conversación radiofónica, efectivos de infantería avanzaron agresivamente contra el público, lo que motivó que el doctor Frávega reclamara protección para él, para el agente fiscal, doctor Edmundo Lorenzo Flores, y el vicepresidente del Colegio de Abogados, doctor Roberto Rosua, destacado por la entidad para que siguiera el curso de los acontecimientos, así como para las demás personas presentes. En esas circunstancias las fuerzas de represión utilizaron sus porras y la emprendieron a golpes contra el público en tal forma que hasta el propio juez fue derribado al suelo en un charco de agua, pese a que muchos de los presentes de viva voz repetían a los agresores la identificación del magistrado. El insólito ataque cejó cuando el doctor Frávega, ya incorporado, exigió enérgicamente que se suspendiera el mismo y que las fuerzas policiales se replegaran. También resultó víctima de los golpes de porra el agente fiscal, doctor Flores, así como algunos de los profesionales que lo acompañaban. Suspendida la realización del acto algunas personas se desplazaron por calles céntricas promoviendo esporádicas agitaciones mediante vítores y mueras, lo que dio lugar al frecuente paso de los vehículos policiales que, haciendo sonar estridentemente sus sirenas, daban un clima de zozobra y expectativa. En círculos forenses circuló la versión que un grupo de profesionales solicitó al Colegio de Abogados la aplicación de sanciones al ministro de Gobierno, Justicia y Culto de la provincia, doctor Manuel de Juano, en su carácter de colegiado y por estimar que es en gran parte responsable de estos reiterados alzamientos contra el poder judicial. Como consecuencia de las repetidas refriegas fueron detenidas 27 personas, la mayor parte de ellas estudiantes y a favor de los cuales se ha presentado un recurso de Habeas Corpus ante la jueza Doctora Zulema Staffieri, que se estima deberá pronunciarse de un momento a otro. ………………………………………………………………………………………….. Como consecuencia de la violenta represión de anteayer frente al Centro Catalán, se encuentran aún internados y detenidos en el Hospital Central Municipal, Eduardo Saguier, de 25 años, estudiante de Sociología, domiciliado en la calle Esmeralda 1355 de la Capital Federal, y el menor Aldo Alegrecchi, estudiante, de 15 años, que vive en calle Cevallos 1033. El primero, según un informe dado a conocer por la Secretaría de Salud Pública de la Municipalidad, presenta “contusión simple de cráneo, pequeña herida en la región frontal izquierda, suturada con tres puntos, contusión en el tórax y escoriaciones en mentón y rodilla”. En cuanto al menor Alegrecchi el informe dice que “tiene una pequeña herida cortante en la región frontal, suturada con dos puntos”. El directorio del Colegio de Abogados ha convocado a reunión para el lunes, a las 20, a fin de considerar un petitorio de un grupo de colegiados que piden se juzgue los procedimientos policiales y el desacato de las autoridades de esta repartición a los magistrados. También se solicita se dictamine con respecto a la conducta de los abogados que colaboran con el gobierno. El cuerpo de profesores de la Facultad de Derecho y el Colegio de Procuradores han dado a conocer sendos comunicados en los que condenan la conducta policial y el desconocimiento de sus autoridades hacia los jueces. Por su parte, los alumnos de la Facultad de Derecho se negaron a asistir esta mañana a la clase que dicta el doctor Roberto Fontanarrosa, quien ocupa la subsecretaría de gobierno de la provincia. Fuente: La Razón, sábado 15 de junio de 1968 Apéndice-C La prevalencia de la Justicia se sostiene (La Nación, martes 18 de junio de 1968) Una acordada de la Corte de Santa Fe en el caso de Rosario La Corte Suprema de Santa Fe dictó una acordada en la que sostiene la prevalencia de lo mandado por los jueces en el caso de los incidentes de Rosario. Esta decisión, así como la renuncia del ministro de Gobierno de aquella provincia –que fue aceptada—constituyen los hechos principales vinculados con el clima de agitación estudiantil. Acordada de la Corte Santafesina Rosario.- En un acuerdo realizado ayer la Corte Suprema de Justicia de la provincia sostiene “la prevalencia de lo mandado por los jueces”, con motivo de los episodios registrados la semana anterior en oportunidad de impedir la policía la realización de dos actos en homenaje al cincuentenario de la reforma universitaria, que habían sido autorizados por dos magistrados. Tras citar casos en el que el Alto Tribunal también hizo valer su intervención jurisdiccional en grado originario, el acuerdo expresa: “Ello sentado y sin que importe atribuirse facultades de avocamiento para decidir de la especie, pues importaría traer a sí los autos sin recurso a interferir en la órbita jurisdiccional de los tribunales comunes, esta Corte no está impedida de examinar objetivamente la situación planteada. El cumplimiento de las ordenes judiciales cualquiera fuere el grado de error o acierto de las decisiones o el proceder de los magistrados, es obviamente imperativo. De allí que esta Corte deba defender ex oficio y como representante del Poder Judicial la prevalencia de lo mandado por los jueces, pues aún para el supuesto extremo de que lo ordenado fuera contra derecho, los magistrados son responsables en otro ámbito de lo que deciden, sin que quepa discutirles ni el alcance de sus resoluciones ni la oportunidad de ellas, y menos su legalidad, como está explícitamente establecido en las normas positivas vigentes. Por tanto y de conformidad con lo dictaminado verbalmente y en lo substancial en este acto por el señor Procurador General, se resuelve: Así declararlo y hacerlo saber al Poder Ejecutivo a sus efectos”. Fuente: La Nación, martes 18 de junio de 1968) Defiende la Corte lo Mandado por los Jueces (Crónica, Rosario, lunes 17 de junio de 1968) La Corte Suprema de Justicia ha dado a conocer hoy, poco después de mediodía, un acuerdo relacionado con los acontecimientos de pública notoriedad ocurridos en nuestra ciudad, con motivo de decisiones judiciales que desconoció la policía. Al respecto, el alto tribunal sostiene que debe defender “la prevalencia de lo mandado por los jueces” y agrega respecto a la cuestión planteada, que “los magistrados son responsables en otro ámbito de lo que deciden, sin que quepa discutirles ni el alcance de sus resoluciones, ni la oportunidad de ellas y menos su legalidad, como está explícitamente establecido en las normas positivas vigentes”. La resolución está firmada por el presidente, los ministros y el Procurador General y dice textualmente: “Considerando: I) Esta Corte ha repelido, en diversas oportunidades, su intervención jurisdiccional en grado originario, fuera de los casos expresamente determinados por la Constitución Provincial (Municipalidad de Santa Fé c/propietario desconocido. Expropiación, A. y S. 17-291; juris 26-240 y exhorto del Dr. Piccolomini en autos: “Jorge A. Firpo s/Estafa. Su detención”, 21-330, criterio que reiteró en el caso “Adolfo Juan Leiva. Ejercicio ilegal de la profesión”, Acuerdo de Superintendencia del 4/4/68, volviéndolo a sostener en el Acuerdo también de Superintendencia del 2/5/68, punto 5º, par.2º). II) Ello sentado y sin que importe atribuirse facultades de avocamiento para decidir en la especie, pues importaría traer a sí los autos sin recurso e interferir en la órbita jurisdiccional de los tribunales comunes, esta Corte no está impedida de examinar objetivamente la situación planteada. El cumplimiento de las órdenes judiciales, cualquiera fuera el grado de error o acierto de las decisiones o del proceder de los magistrados, es obviamente imperativo. De allí que esta Corte deba defender exofficio y como representante del Poder Judicial (artículo 92, inc.1º Constitución Provincial) la prevalencia de lo mandado por los jueces, pues aún para el supuesto extremo de que lo ordenado fuere contra derecho, los magistrados son responsables en otro ámbito de lo que deciden, sin que quepa discutirles ni el alcance de sus resoluciones, ni la oportunidad de ellas, como está explícitamente establecido en las normas positivas vigentes (Ley No. 6275 Orgánica de la Policía, arts.13, 14, 16, 47 inc.8º; decreto reglamentario número 02633/67, arts.6º, inc 1º a 4º). Por tanto y de conformidad con lo dictaminado verbalmente y en lo substancial en este acto por el Señor Procurador General, se resuelve: Así declararlo y hacerlo saber al Poder Ejecutivo a sus efectos. Con lo concluyó el acuerdo. Aprobada la presente, la firmaron el presidente, los ministros, y el Procurador General, por ante mí que doy fe.- (Fdo): Sala, Pérez Martín, Rodríguez Sager, Sánchez Almeyra, Sanguinetti, Giavedoni: Enrique S. A. Mallén, secretario”. Fuente: Crónica, Rosario, lunes 17 de junio de 1968) Apéndice-D Dos jueces aplicaron un arresto al jefe de policía de Rosario. Los doctores Frávega y Gardella le impusieron la sanción máxima de 15 días, y de 14 días a otros dos funcionarios policiales (La Prensa-lunes 17 de junio de 1968, p.9). Rosario (Santa Fe)—Por la actitud de la policía de esta ciudad, que desacató resoluciones judiciales que permitían la realización de dos actos de homenaje a la Reforma Universitaria, dos magistrados locales aplicaron sanciones de arresto contra el jefe de policía, comandante mayor de Gendarmería ® Abel Horacio Verdaguer, y otros funcionarios dependientes de esa jefatura. Como informó “La Prensa”, el primero de dichos actos debía efectuarse el jue3ves anterior en el Centro Catalán, y fue prohibido por la Jefatura de Policía. Ante ello, la Comisión Nacional de Homenaje a la Reforma Universitaria, entidad organizadora, interpuso recurso de amparo, a lo que hizo lugar el juez en lo civil y comercial, doctor Juan Carlos Gardella, resolución que fue notificada a las autoridades con suficiente anticipación, las que desobedecieron el mandato. Resolución de uno de los jueces Al aplicar ahora las sanciones de referencia, el juez doctor Gardella expresa en su resolución que los agentes del orden impidieron el acceso del público al local donde debía realizarse el acto, por lo que se constituyó personalmente en el lugar y exhortó repetidamente a la policía, en su carácter de magistrado actuante, a deponer esa actitud, que significaba –dijo—rebelarse contra la autoridad del tribunal. Ateniéndose a los hechos tal como se ha comprobado –agrega—el jefe de Policía de Rosario, comandante mayor (R) Verdaguer, y el comisario de la 1ª sección, Alfredo Leopoldo Bagli, aparecen como los responsables principales de la desobediencia de la orden judicial. Dice más adelante que el criterio de la sanción no puede estar sino dirigido por la gravísima índole de la desobediencia en que incurrieron esos funcionarios, pues conocían la existencia de la orden de amparo, sabían que debían darle cumplimiento y, pese a ello, no acataron la disposición judicial. Además, añade el juez, aquéllos dispusieron no sólo impedir el acceso del público, sino que ordenaron a sus subordinados y tropa proceder, en presencia del suscripto, a la represión violenta de quienes en forma pacífica y acompañados por un juez, estaban ejerciendo el derecho de transitar hacia aquel local. Hechos como los ocurridos –sostiene luego el magistrado—constituyen no solamente un ataque contra la autoridad del tribunal, sino que también atentan contra el prestigio de la propia institución policial, todo lo cual lleva a la conclusión de que los funcionarios responsables se hacen acreedores al máximo de la sanción disciplinaria que la ley autoriza”. Las sanciones aplicadas por el juez Doctor Gardella son de 15 días de arresto para el Comandante Verdaguer, y 14 días para el comisario Bagli. Del juez Doctor Frávega Una resolución en igual sentido dictó el juez del Trabajo, doctor Armando Frávega, quien aplica también un arresto de 15 días al jefe de policía, y arresto de 14 días a los comisarios Manuel Miguel Valdebenítez y Alfredo Leopoldo Bagli, funcionarios que deberán presentarse ante el magistrado para determinar el lugar donde cumplirán la medida disciplinaria impuesta. La resolución del juez Frávega se basa, como en el caso anterior, en la desobediencia, por parte de las autoridades policiales, de la resolución judicial haciendo lugar a un recurso de amparo interpuesto por los organizadores de un acto de homenaje a la reforma universitaria que debía realizarse el viernes anterior en el local del cinematógrafo El Nilo, de esta ciudad. Como se informó, la Cámara del Trabajo, sala I, había confirmado la resolución del doctor Frávega referente al recurso presentado por la Comisión Popular de Homenaje a la Reforma Universitaria, y no obstante haberse comunicado esta decisión a la jefatura de policía y de haberse hecho presente el propio juez en el lugar donde debía desarrollarse el acto, la policía impidió su realización, y procedió a reprimir por la fuerza los intentos de los organizadores y público por acercarse al local. Arbitrariedad de la autoridad policial Al disponer el arresto de los mencionados funcionarios el magistrado expresa que de los hechos producidos se desprende la arbitrariedad de las autoridades policiales actuantes, de permanente desobediencia a la justicia. Además –añade—agrava la situación el hecho de que se agrediera al agente fiscal, doctor Edmundo Flores, por un oficial presuntamente apellidado Figueroa, y que no obstante haberse impartido orden de remitirlo detenido al Palacio de los Tribunales, hasta el momento ello no se ha cumplido”. Al referirse, tras otras consideraciones, a la conducta del jefe de policía, dice el juez que ella reviste “mayor gravedad, porque ignora y desafía el mandato judicial, todo lo cual –añade—quebranta el lógico equilibrio que debe existir en un ente social organizado, y en especial el imperio y la majestad de la justicia. “Es indudable –afirma el magistrado finalmente—que estos hechos deben reprimirse con las medidas disciplinarias que corresponden, y que por ser en este caso de una gravedad inusitada, deben sufrir la máxima sanción”. Fuente: La Prensa-lunes 17 de junio de 1968, p.9 La Policía de Rosario Apelará la Sanción Aplicada a Dos Altos Jefes (La Razón, miércoles 19 de junio de 1968) Cedió la Tensión de la Víspera en torno al Agudo Conflicto Rosario.- (De nuestra agencia)- Aunque subsiste aún el litigio entre la justicia y la policía local, como consecuencia de los violentos incidentes estudiantiles registrados la semana pasada, que motivaron sendas sanciones de arresto por parte de los jueces doctores Juan Carlos Gardella y Armando O. Frávega, contra el Jefe de Policía de Rosario y dos comisarios, la situación tiende a normalizarse en el ambiente forense y tribunalicio circunscribiéndose, ahora, a la disyuntiva legal de las medidas aplicadas. Trascendió que el gobierno provincial, a través de sus organismos legales estudia la situación planteada al jefe de policía y a los dos comisarios sancionados, para establecer el alcance de las resoluciones judiciales. También se habría abordado el temperamento de apelar dichas resoluciones, lo que se haría el viernes, fecha del vencimiento para la presentación. Entretanto, en el Salón Blanco de la Casa de Gobierno, en la ciudad capital de la provincia, asumió el nuevo Ministro de Gobierno, Justicia y Cultura, doctor Alfredo Antonio Correa, quien reemplaza al doctor Manuel de Juano, que dimitió a su cargo como consecuencia de los incidentes estudiantiles y la represión policial del jueves y viernes últimos. El acto fue presidido por el gobernador, contra-almirante Eladio M. Vázquez. También asumió el nuevo secretario general de la Gobernación, señor Agustín Olmedo Santillán, que reemplaza el doctor Correa. En la secretaría de la jefatura de policía de esta ciudad, se confirmó hoy a La Razón que el titular, comandante mayor de Gendarmería Nacional ®, Abel Horacio Verdaguer, sufrió en la víspera un accidente en la Av. del Libertador y Figueroa Alcorta, de la Capital Federal, mientras conducía su automóvil de regreso a Rosario. El Comandante Verdaguer resultó con tres costillas fracturadas y contusiones en la cabeza, siendo asistido en el Hospital Militar, para luego retirarse a su domicilio particular. Las lesiones no revisten gravedad. El jefe de policía se había trasladado a Buenos Aires por razones familiares. En las últimas horas de hoy, en la Facultad de Derecho, se realizará un acto organizado por la coordinadora estudiantil de dicha casa de enseñanza, para tratar los acontecimientos que son de dominio público. La entidad anuncia que estará presente el juez doctor Juan Carlos Gardella. Fuente: La Razón, miércoles 19 de junio de 1968 Apéndice-E El texto de la ley En su parte dispositiva, la ley expresa: Artículo 1º Declarase intervenida la provincia de Santa Fe, al solo efecto de reorganizar su Poder Judicial. Art.2º El comisionado que a tal efecto se designe tendrá facultades para remover y reemplazar a los magistrados y funcionarios judiciales de la provincia, con arreglo a las instrucciones que le serán impartidas por el Ministerio del Interior. Artículo 3º Los gastos que demande el cumplimiento de la presente ley se harán de rentas generales con imputación a esta. Art.4º De forma