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lunes, septiembre 25, 2006

Conferencia sobre el Islam (2004)

Conferencias del Dr. Saguier Conferencia sobre el Islam. Dictada por Eduardo R. Saguier el Jueves 13 de Mayo de 2004, en ESPACIO Y...Lugar Cultural, Laprida 1963 PB "B" (1425) Ciudad de Buenos Aires. -------------------------------------------------------------------------------- Dr. Eduardo Saguier: Como historiador, mi aproximación al tema es bastante primeriza en el sentido de que no me he especializado en el tema del Islam. Simplemente éstas han sido unas inclinaciones, unas inquietudes que me han surgido en los últimos años, a partir de la derivación de mi especialidad en América Latina. Me dediqué a historia mundial, e hice un estudio comparativo de categorías conceptuales que ha sido publicado en una universidad americana. Se puede conseguir por Internet. A partir de esa inclinación fui derivando hacia temas más específicos y tropecé con el Islam y empecé a hacer lecturas de todo tipo bastante difíciles de encontrar porque lamentablemente la base bibliográfica sobre el Islam en este país es muy escasa y por supuesto no hay literatura en otros idiomas que no sea en español. Si bien hay algunas bibliotecas como el ISEDET en Camacuá y Alberdi donde hay buena bibliografía, en general es bastante pobre. Mi aproximación con el Islam va a ser fundamentalmente histórica. El drama que está aconteciendo en el mundo hace hincapié en la importancia del tema para aproximarse históricamente a este fenómeno tan extraño de una civilización cuya religión parecía adormecida y sepultada en el pasado y de pronto, a posteriori de la caída del Muro y otros acontecimientos, empezó a revitalizarse en un fenómeno religioso y civilizatorio que llama la atención en los círculos académicos por su intensidad. Cuando se habla en la actualidad sobre la cuestión del Islam, se hace una apelación a intenciones supuestas de los movimientos militantes islámicos radicales de recuperar una identidad perdida, una memoria y un ideario sepultado en el pasado. De esta recuperación en el terreno político-religioso se hace énfasis en algunas instituciones, esencialmente en la institución del califato. Probablemente mi colega va a abundar en la importancia del mismo . El tema del califato pareciera ser el nudo gordiano alrededor del cual se va gestando todo un discurso político y religioso. Por cierto que el público, los intelectuales incluso y el periodismo abundan siempre en la desaparición del califato. Pero no se sabe bien a qué referencia precisa se alude cuando hacen mención de la desaparición del califato. Muchos dicen que desapareció cuando lo abolió Kemal Ataturk allá por el año 1924. Entonces todos dicen que cuando Bin Laden se refiere a la recuperación del califato, se referiría acaso al califato derogado por Kemal Ataturk en el año 1924 y pareciera que no acota el tema. Porque cuando se habla de su derogación o cuando se apela a la institución del califato en el mundo islámico , se tiene por leit motiv que el califato al que se refiere esencialmente el islamismo radical es el califato de los cuatro primeros califas, los llamados Rashidun: Abu Bekr, Omar, Othman y Alí. Según la tradición y según el legado histórico y religioso fueron esos cuatro califas los que realmente representaban el ideario igualitario, comunitario, la perfección de un ideario religioso redentor. En esos primeros cuatro califas se resumiría el anhelo de una suerte de edad de oro o de mito perdido. La pregunta es por qué esos cuatro califas y no los que siguieron. Los califas que siguieron fueron los omeyas, los abasidas y los otomanos en lo que es el Magreb y el Marrek. También están las dinastías safávidas en Persia y las dinastías mogolas en el norte de la India. Sobre este aspecto es importante tener en cuenta que las dinastías que siguieron a los primeros cuatro califas, los Rashidun, son los omeyas y los abasidas fundamentalmente. Ellos fueron los continuadores y los que gestaron el apogeo finalmente del Islam hasta llegar a Solimán el magnífico, con los otomanos. Según las lecturas que he hecho,tanto los omeyas como los abasidas fueron desde el punto de vista religioso decayendo en lo que fue el ideario primitivo del Islam. Se fueron mundanizando, se fueron disgregando del verdadero mensaje de los primeros cuatro califas y por cierto en el mensaje de Mahoma. Finalmente, a la caída de los abasidas, en las luchas fratricidas entre éstos y los omeyas y con la aparición de los otomanos en el siglo XV de nuestra era, estos últimos que eran una etnia turcomana desplazan a las dinastías árabes de la hegemonía del mundo islámico y los otomanos padecen una suerte de una muy prolongada decadencia que culmina recién en la paz de Versalles. El último fin de la dinastía otomana está aliada a la memoria del káiser. Son derrotados en la Primera Guerra Mundial y en la paz de Versalles los poderes turcos decretan la derogación de la dinastía otomana. Éste sería el cuadro de mil años de historia que lo he resumido muy brevemente. En él se suceden episodios muy dramáticos. Los voy a reducir a tres momentos claves. Me ayudó mucho la interpretación que hace Eduardo Subirat en su último obra "Memoria y exilio", autor también de un libro anterior llamado "El continente vacío" sobre América Latina. Me sirvió mucho la aproximación de Subirat, filósofo catalán profesor en la New York University. Subirat nos recuerda el caso latinamericano en el famoso episodio de Cajamarca, cuando Pizarro y Balverde, el cura que lo acompañaba, exigieron a Atahualpa que resignara su religión. Cuando Balverde le muestra la Biblia le dice a Atahualpa que ahí estaba el mensaje de Dios. Atahualpa la recoge, la aproxima a la oreja y, como no escucha nada, la tira al suelo. Eso desata la guerra. En la conversación que hubo entre ellos, Balverde hace hincapié en el hecho de que ellos venían con el mandato del Papa. El Papa había decidido que las tierras fueran cedidas a España y que ellos traían el mensaje de Dios. Le dicen a Atahualpa que Cristo había muerto en la cruz y que era el dios verdadero. Atahualpa ante eso respondió que su dios no había muerto en la cruz y que seguía vivo y que creía en el Sol.A partir de ahí, la extirpación de las idolatrías en América Latina significó la pérdida para toda una civilización de su propia religión. Por eso el contraste que hay que hacer para ubicar al Islam en el contexto mundial. El hecho de que toda una civilización que abarca desde Marruecos hasta Indonesia o las Filipinas, conserve a pesar de los siglos una religión milenaria a la cual en momentos de crisis apeló repetidamente para sobrevivir. La civilización islámica tuvo tres períodos críticos o tres crisis tremendas. La primera fue la que señala Subirat: la expulsión de los moros de España, de Andalucía y la derrota en Viena de las tropas otomanas en 1680; la segunda sería la colonización europea del siglo XIX, producto del Iluminismo y de la Revolución francesa, pero que paradójicamente respeto el ejercicio del culto islámico; y la tercera sería la que se está viviendo ahora; la posmodernidad, el neoliberalismo y la globalización producto de las comunicaciones y la nueva industrialización. En estos tres períodos el Islam se ha visto permanente y progresivamente acorralado. Sufrió y vivió intensamente el atraso con el sentimiento de ser superado por Occidente y que su civilización es tardía en esa carrera. El primer período, es el del episodio tremendo de la expulsión de los moros y los judíos de España que se continúa luego en América con la conquista española. Hasta hoy en día se apela en el mundo Magreb a la recuperación de Andalucía como una tierra y patrimonio perdidos. Por otro lado, en el otro extremo de Europa, en los Balcanes, si bien la caída de Constantinopla en el siglo XV significó la expansión del Islam, con la expansión turcomana, al convertirse al Islam todas las etnias turcomanas y lograr la hegemonía, en principio en las guerras intestinas entre los abasidas, los turcos eran tropas mercenarias. Eso está muy claro en el libro de Franco Cardini "Nosotros y el Islam, historia de un malentendido", donde se relata con mucha precisión todos los entretelones del avance otomano en los Balcanes que duró prácticamente cuatro (4) siglos antes y a posteriori de la caída de Constantinopla. Finalmente se deriva en la batalla famosa en las puertas de Viena en 1680 en la cual, merced al apoyo de la caballería polaca, el imperio austro-húngaro puede superar y abatir la embestida turca. Pero este episodio del avance otomano de los siglos XV, XVI y XVII hay que entenderlo, y para esto hay que comprenderlo dentro de un contexto mayor, en el contexto de las guerras de religión en Europa. La aparición del protestantismo en el norte de Europa es contemporánea a la expansión del Islam por vía otomana. En ese sentido, la Francia borbónica y los príncipes alemanes protestantes eran en cierta medida, por boicot, aliados de los otomanos. El verdadero enemigo de los otomanos era el imperio austro-húngaro, los Habsburgo, que eran la contrarreforma. Eran el centro de la contrarreforma católica junto con el papado, contra los protestantes. Entender esos siglos de la expansión del Islam por vía otomana, en el contexto de las guerras de religión en Europa es importantísimo porque a su vez hay que entender que en el Islam también se habían producido grandes fisuras. Las fracturas conocidas entre los sunitas y los shiitas arrancan del siglo X y los otomanos tomaron partido por los sunitas de manera tal, que prácticamente toda la expansión otomana está hecha bajo el sectarismo sunita. El shiismo se repliega y queda en cierta medida en minoría .El shiismo que se acrecienta a comienzos del siglo X y XI, todavía no había adquirido una identidad propia. Se producen tremendos debates teológicos y filosóficos en los califatos de Bagdad, de Damasco, de Córdoba que seguía en manos de los omeyas hasta el final, hasta su expulsión prácticamente, y el califato fatimida, en El Cairo, Egipto. De manera tal que había una gran conflagración interna de interpretaciones del Corán, de la shariah que es la legislación y la jurisprudencia islámica, y de los dictados y enseñanzas propias de Mahoma que son las tres fuentes con que se maneja el Islam. En ese sentido, probablemente dicha fractura le produce al Islam una gran pérdida porque los que le daban una gran difusión teológica al mundo islámico eran los shiitas. Y no solamente por su gran difusión, sino porque también al producirse la fractura el shiismo , éstos dejan de escribir en árabe y pasan a escribir en farsi, abandonando la lengua sagrada del Islam que era el árabe. A su vez toda esta discusión teórica, teológica y filosófica es actual. Si nos atenemos a un gran escritor a quien recomiendo , Ernest Gellner, un checoslovaco judío especializado en ciencias políticas y antropología, en su libro "Nacionalismo" hace unas comparaciones fascinantes entre lo que significó la caída del Muro y las implicaciones que ha tenido para el Islam. La derrota del nacionalismo árabe en 1967 con la Guerra de los Siete Días y el descrédito ante las masas árabes y las masas islámicas de los conceptos de laicismo, nacionalismo y secularismo que se quiso imponer en el mundo islámico generaron una tremenda frustración y una necesidad de acudir a una revitalización del pensamiento religioso islámico. Gellner sostiene la tesis de que el caso islámico es realmente paradójico porque si bien el Islam cuenta en su base con santones, los moravitas por ejemplo en Marruecos y también en Indonesia, que serían una expresión religiosa muy primitiva de pueblo bajo, también cuenta con sabios, considerándose una civilización de santones y sabios. En esa dialéctica pareciera ser que el Islam se diferencia de Europa Oriental y de América Latina en su lucha contra Occidente por el atraso sufrido. Tanto en Europa Oriental como en América Latina se acudió a la base plebeya, al pueblo, a los sentimientos y creencias populares. Acordémonos de toda la literatura rusa del siglo XIX desde Tolstoi, Dostoiewsky y toda la mística rusa, a la apelación al campesino, a los narodniki, a la religión popular en este caso ortodoxa o griega y no tan sólo la apelación literaria rusa contra el atraso desde el siglo XIX, ya desde el Romanticismo para acá, se apela al paganismo eslavo. Por otro lado, en América Latina también hacemos una apelación al pueblo campesino, al gaucho y, del mundo andino, al indio, al indigenismo, como que en las estructuras profundas de las clases mas oprimidas se encuentra la posibilidad del destino redentor. Por el contrario, en la civilización Islámica la apelación es a los sabios, a la cultura superior, a los dueños del conocimiento, a la religión del Libro. El Islam se considera heredero del judaísmo y del cristianismo. Sostienen que los actuales representantes de estas religiones han traicionado el verdadero legado del judaísmo y del cristianismo. Son los islámicos los verdaderos receptores y defensores del monoteísmo y hay que acudir al Libro y a los grandes pensadores. El periodismo bastardo busca deslegitimar, estereotipar y hacer del Islam una caricatura, tema muy bien planteado en el libro de Olivier Roy: "El Islam mundializado". El fenómeno que se está viviendo actualmente del Islam radicalizado no es un fenómeno plebeyo de ignorantes y analfabetos, sino todo lo contrario. Es un fenómeno producido por una gran diáspora de una civilización que se ha expandido por el mundo entero, y donde paradójicamente la mayor parte de la base de reclutas y la militancia islámica no se ha dado en los países propiamente árabes, sino en los países de Occidente donde estas minorías se han refugiado. En Europa y América del Norte fundamentalmente con los pakistanos en Inglaterra, los argelinos en Francia, los turcos en Alemania. Al encontrase en minoría se han visto obligados y precisados a conectarse entre sí para recuperar una identidad perdida. Y la han encontrado paradójicamente a través de Internet en los locutorios de Europa y América del Norte. Se han comunicado entre sí con la salvedad que, como todo producto de las grandes migraciones y de las grandes diásporas, los islámicos de Europa y América del Norte no hacen entre sí las diferencias étnicas y nacionales que se hacen en los países propiamente del mundo islámico. Aunque los conceptos de nación y de estado en el Islam no existen, no tienen realidad histórica, son temas fascinantes que el Islam ha cuestionado como la noción de democracia, la noción de estado y la noción de política. Para el Islam no existe la famosa división que fuera producto de las guerras de religión de Europa, la división entre los que es del César y lo que es de Dios. Esa división en el Islam no existe. En el Islam la religión y el poder van de consuno. Disculpen lo desordenado y desarticulado de mi discurso. Es la primera vez que lo expongo y tengo que confesar la dificultad de algo tan abismal como es atacar este objeto de análisis que es el Islam por la gran complejidad que significa. En este objeto de análisis hay elementos antropológicos, religiosos, filosóficos y sociológicos de una intensidad y fuerza tal, qué es realmente apasionante porque revuelve todo lo que hemos aprendido y conocido en Occidente. Lo pone en cuestión a todo. Dr. Saguier: quería agregar dos datos importantísimos para entender esto. Una cosa es la colonización que yo relaté, la colonización aguda, colonización premoderna, es una colonización religiosa. La prueba es que en América se destruían las idolatrías porque emanaban de la religión indígena. Recién ahora está apareciendo en Guatemala una especie de revisión religiosa. Pero la colonización decimonónica es producto de la Modernidad, que es la que entra en el espacio islámico, por ejemplo Francia en Argelia en la época de Napoleón III, y antes en 1830, a partir de los Borbones, y en Egipto, los ingleses. Todos ellos, o sea la colonización de las metrópolis europeas en el espacio islámico, respetaban la religión islámica. No se metieron con la religión. Al revés, la colonización fue bienvenida por parte de los árabes, porque en parte significaba una especie de emancipación del imperio otomano que los árabes veían como corrupto. Por lo tanto, una cosa es la colonización moderna posterior al Iluminismo y a la Revolución Francesa y otra cosa es la colonización premoderna. Y por otro lado, una cosa muy importante es la alusión que se hace de que el Islam se expandió con la conquista militar. Es falso. Toda la expansión islámica sobre el Norte de África, de lo que conocemos como el Magreb, que fue de una velocidad impresionante y que en pocas décadas llegó hasta Marruecos fue producto de dos causas. Por un lado de la invasión vándala, que había entrado en el siglo V y que eran arrianos y la derrota del donatismo, secta cristiana del siglo III, del tiempo de Diocleciano. Estas dos sectas, las que traían las tribus vándalas que eran de origen escandinavo y que procesaban la fe arriana y la del donatismo. -------------------------------------------------------------------------------- Agregar este sitio a Favoritos Recomendar este Sitio a un amigo Subir al comienzo © 2004 Eduardo R. Saguier - www.er-saguier.org / Prohibida la reproducción total o parcial de los contenidos sin autorización del Autor.

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